A días de entrar en vigencia la esperada Ley N° 21.770, que establece una norma marco de autorizaciones sectorial con el fin de acelerar trámites para la ejecución de proyectos -conocida como ley de permisología- especialistas advierten que tiene repercusiones que van en contra de su fin: en el caso de los centros de radioterapia para tratar el cáncer, amplía los plazos de construcción. Expertos anticipan el impacto negativo que tendrá esto en las propias metas de la Ley de Cáncer, pues complejiza la difícil puesta en marcha de nuevos centros oncológicos. Al respecto, la Sociedad Chilena de Radioterapia Oncológica, a través de su presidente Hernán Letelier, señala: "La norma introduce cambios a la llamada Ley de Seguridad Nuclear, que básicamente apunta a los permisos para que un centro de instalaciones radiactivas se implemente, que pasan de 60 días hábiles a 240 días hábiles, y después, para que ese mismo centro ya tenga el equipo instalado y operativo, amplía a 60 días hábiles a otros 240 días hábiles". En esa línea, el oncólogo subraya que los plazos pueden llevar a una espera de dos años para que un centro funcione.