"Punta Peuco deja de ser un penal especial y pasa a ser definitivamente un penal común". Con esas palabras, el Presidente de la República, Gabriel Boric, dio cuenta de uno de los anuncios de su última Cuenta Pública.
El Mandatario agregó que, tras la toma de razón de Contraloría, ya se están realizando obras dentro del recinto, el cual podrá recibir a nuevos internos desde comienzos del próximo año.
El anuncio de Boric generó reacciones inmediatas entre los candidatos presidenciales.
La abanderada oficialista Jeannette Jara valoró la medida, señalando que "las cárceles son lugares en los cuales se cumplen penas para aquellas personas que han cometido delito y no lugares de privilegio, así que me parece muy bien que la Contraloría haya tomado razón, y que en definitiva este penal, que alberga a personas que han sido condenadas por violación a los derechos humanos y por delitos de lesa humanidad, pasa a convertirse en un penal común, como siempre debió haber sido".
Por su parte, el líder del Partido Republicano, José Antonio Kast, tomó distancia de la decisión del Gobierno. "El Presidente (Boric) está de salida, y todo lo que hace hoy día es pensando en su supuesto legado, pero es tarde", afirmó.
En esa línea, sostuvo que "lo que haga o diga el Presidente en estos meses que le quedan a cargo del Gobierno, porque claramente no va a gobernar, prefiere transformar La Moneda en la sucursal de campaña de la candidata, tratando de apelar a lo que sea para que su candidata suba, la verdad es que nos tiene sin cuidado".
Y añadió: "Se termina en 128 días su mandato y va a haber un antes y un después. Nuestra guerra es contra el crimen organizado, contra el narcotráfico, contra la delincuencia, contra la inmigración ilegal. Ya el Presidente claramente no está gobernando, sino que está tratando de mantener algo de legado. Si hubiera sido de interés para él situaciones como estas u otras que empieza a levantar, lo habría hecho el primer día".
El candidato del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, fue más duro en su respuesta y arremetió contra Boric asegurando que "el señor Presidente de la República, estando imputado en varias causas, debiese tener interés en que existiese un penal donde pueda llegar gente de alto nivel".
En cuanto a qué haría él si llega a La Moneda en marzo del próximo año, manifestó que no están "dispuestos a tolerar que siga avanzándose, más encima después de lo que ha sucedido con los detenidos desaparecidos desde la izquierda en esta lógica, son unos sinvergüenzas" y confirmó que indultaría a quienes cumplen con los requisitos.
Reacciones desde el Parlamento
Por otro lado, el anuncio del Presidente fue valorado por el oficialismo. La diputada Lorena Fries (FA) afirmó que "un largo anhelo de las organizaciones de familiares y de derechos humanos se hace realidad: Punta Peuco dejará de ser una cárcel de privilegio. Un paso necesario hacia la justicia".
Además, sostuvo que "la derecha de Kast, Kaiser y Matthei sigue anclada en la defensa de los criminales de la dictadura. La democracia no puede convivir con privilegios para violadores de derechos humanos, y la historia los juzgará por ello".
A su vez, el diputado Diego Ibáñez (FA) calificó la medida como "un hecho histórico". "El Presidente Boric se comprometió a cerrar Punta Peuco cuando asumió su compromiso, y hoy, con la toma de razón de Contraloría, esto se hace efectivo. Es un compromiso con las organizaciones de derechos humanos, pero también con toda la sociedad chilena que pide justicia y no privilegios para quienes asesinaron y violaron los derechos humanos de los compatriotas", señaló.
Agregó que "esto se convierte en una cárcel común, también contribuye al hacinamiento carcelario, pero, por supuesto, todavía hay mucho más que avanzar para reparar la herida en Chile, que muchas veces sigue abierta".
Por otro lado, el diputado Gustavo Benavente (UDI) planteó que "este anuncio del Presidente de querer cerrar el penal de Punta Peuco demuestra dos cosas. La primera es que el Presidente no está preocupado realmente de las necesidades ciudadanas. Hoy volvió a aparecer una persona asesinada en la calle, y el Presidente preocupado de otras cosas. Y en segundo lugar, la verdad que el Presidente demuestra lo que es, no un Presidente de la República, no un estadista, sino que simplemente un mero activista".