En medio del debate por el proyecto de nuevo Sistema de Financiamiento a la Educación Superior (FES) que impulsa el Gobierno y que busca poner fin al Crédito con Aval del Estado (CAE), el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, ha salido a mostrar flexibilidad para hacer ajustes en la iniciativa.
Esto, a raíz de diversas críticas de parlamentarios, entre ellos, el financiamiento y cómo aquello impacta en el gasto fiscal. En tanto, desde el sector de la academia, se ha cuestionado el impacto que la normativa, de concretarse, podría tener en la autonomía de las casas de estudio.
Esta semana, a raíz de un seminario convocado en el Senado, el ministro Cataldo se abrió a la posibilidad de ajustes en el FES. En ese sentido, valoró el encuentro como una oportunidad para "poder aproximarnos a los cambios y los ajustes que este proyecto debe, sin duda, tener de cara al segundo trámite constitucional". Entre esos eventuales ajustes, mencionó el tope al cobro de los estudiantes que ya son profesionales y el copago.
Consultado por este tema en Estado Nacional de TVN, Cataldo comentó que "queremos terminar con el CAE, yo creo que no hay ningún problema en decirlo", pero respecto a la morosidad, reconoció que "hay un comportamiento estratégico, de un segmento de la población, es así".
Por eso, en el caso de la condonación de las deudas, "a las personas que han dejado de pagar, van a recibir mucho menos ayuda que las personas que se han comportado de manera prudente durante todo este tiempo".
En ese sentido, marcó un contraste respecto a la promesa de condonación al CAE que hizo este Gobierno, y aseveró que "el incentivo no es a quien haya dejado de pagar más, sino a quien haya pagado más; perfecto, lo recogimos como parte del diseño (del FES) pero los morosos siguen estando adentro porque lo que queremos es que esa deuda donde el Estado ha tenido que desembolsar recursos, se recupere".
Márgenes de flexibilidad en el FES
Consultado por los márgenes de flexibilidad que están dispuestos a tener para que el proyecto salga antes de que termine el Gobierno, el ministro respondió citando al senador Felipe Kast (Evópoli). "Él dijo en el seminario que hay que apurarse, que hay que tramitar, que hay que tener voluntad de acuerdo, pero manteniendo los principios. ¿Qué queremos hacer con esto? ¿Por qué queremos hacer esto?".
"Yo coincido con eso, y nosotros tenemos tres principios que son nuestros bordes: El borde no es si el instrumento de esta forma o de esta otra. Para mí, lo importante es que el instrumento consiga mejores condiciones para la familia, es decir, que el que que toma el instrumento tenga un mejor vivir, un mejor pasar que aquel que está tomando el día el CAE".
En segundo lugar, dijo Cataldo, "es que las instituciones no pueden verse perjudicadas por esto, obviamente, y sabemos que cualquier instrumento que no resuelva eso no va a tener futuro en el en el trámite legislativo".
"Y el tercer elemento, es que el Estado deje de gastar la cantidad de recursos que está gastando hoy día, que pueda mejorar la eficiencia del gasto público y las condiciones del fisco", aseveró.
Asimismo, reconoció que es "una urgencia", poner más recursos a la educación parvularia, aludiendo a otro de los flancos de críticas que ha traído consigo este proyecto.
Respecto al copago, aseveró que "es una necesidad, sin duda", y planteó que "sabemos que si no hay copago, el proyecto de ley no avanza", y que en ese sentido, "eso implica regular sobre copago, cosa que hoy día no está en el proyecto porque hoy día simplemente no hay copago".
Violencia en emblemáticos
El ministro Cataldo también abordó los hechos de violencia en liceos emblemáticos. De hecho, a fines de octubre, se registraron 16 detenidos en 24 horas, en el INBA y el Instituto Nacional.
"Si bien es cierto, han han habido hechos de violencia antes, nada como esto que estamos viendo hoy día. O sea, no todos los años se queman treinta y tantos niños (...) no todos los años se agarra a martillazos al rector; son hechos muy recientes".
"Yo diría que lo que ha faltado acá es más coordinación interinstitucional, me refiero a quienes deben contribuir a que eso se aborde a cuenta del fenómeno", reflexionó.
Sobre esto, el ministro profundizó que "Educación tiene herramientas, tiene mandatos y tiene procesos y procedimientos que están estructurados según lo que la ley nos faculta hacer. Lo que no tenemos como facultad en educación es querellarnos o instruir a las policías que investiguen, de tener un fiscal con dedicación exclusiva".
En ese sentido, detalló que se han reunido con Seguridad, Interior, con la municipalidad (de Santiago), con el fiscal nacional, donde han planteado que "mientras nosotros nos hacemos cargo de la intervención que tiene que ver con la capacidad pedagógica de abordar estos conflictos, hasta cierto punto, porque cuando hay un delito ya se escapa de las manos de un director, también las otras instituciones tienen que actuar".
"Y ahí yo creo que han habido avances. Hace unos días detuvieron a una cantidad de estudiantes que estaban preparándose con bombas molotov, etcétera, y lo que uno supone y espera es que las investigaciones avancen, que puedan dilucidarse finalmente, algo que siempre se ha dicho, si hay o no hay redes detrás de estos jóvenes, hay adultos vinculados ahí".