"Da Ma" es la forma como los chinos nombran la
marihuana. Sin embargo, las organizaciones criminales invierten el orden de las sílabas para intentar camuflar su mensaje. Así,
"Ma Da" es como se refieren en el ambiente delictual.
Este, el tráfico de drogas, fue uno de los tantos delitos que se le imputaron esta semana a una banda de ciudadanos chinos, denominada la
"Mafia China", que opera con mayor preponderancia en el Barrio
Meiggs.Fueron 27 asiáticos detenidos, dos chilenos y un boliviano. Dentro de los dos chilenos, uno era un carabinero, quien alertaba a los chinos de las diligencias policiales.
En la formalización fue clave el uso de traducción.
Tanto la fiscalía como algunos de los defensores tuvieron que recurrir a intérpretes para transmitirles a los imputados lo que sucedía.Se les tradujo la minuta de formalización, los cargos por los que eran acusados.
Eso en la formalización, porque antes fue clave para lograr la captura de esta peligrosa banda el aporte del
comisario Sebastián Ortega, quien es uno de los
dos funcionarios de la PDI de la Región Metropolitana que sabe leer, hablar y escribir chino.El policía cuenta que estuvo dos años estudiando el idioma en una universidad de Beijing. Tras esto, regresó con los conocimientos necesarios y ha sido requerido no solo en la RM, sino que también en operativos en otras regiones.
El "coa" chino
A la hora de describir cómo es el idioma chino, Ortega explica que el oficial es el chino mandarín. "Todos los chinos, o la gran inmensa mayoría, lo hablan. Y después de eso vienen los dialectos. Cada provincia, cada comuna, cada localidad tiene su dialecto propio, o sea, y sigue creciendo, al día de hoy, más de doscientos dialectos que existen en China".
Esto, asegura, complica el actuar policial y de investigación, ya que en muchas ocasiones ocupan un vocabulario difícil de entender.
Así, especifica que, tal como el "coa" usado en el ambiente delictual chileno, "hay ciertas particularidades, por ejemplo, que me ha tocado ver en en otras investigaciones, donde
dan vueltas las palabras. Lo aplican para, obviamente, pasar desapercibidos".
Otras formas de referirse a drogas, por ejemplo es "K" por ketamina o "M" por MDMA.
Ortega señala también que el plus que tiene saber el idioma es que "con las víctimas, cuando son ciudadanos chinos víctimas de ciertos delitos, sí les genera mayor confianza, porque tienen la tranquilidad de que pueden comunicarse y son entendidos. En el caso cuando son imputados, son delincuentes o pertenecen al crimen organizado como miembros, se sorprenden porque
ya no se pueden escudar en su idioma, ya el pretexto de que no entienden del español, para ellos ya se le cae".
La PDI, aparte del chino, también tiene expertos en francés, ruso, alemán, italiano y creolé.