"Quiero aclarar todas las mentiras e imprecisiones que se han dicho en estos días". Eso es lo primero que dice un más delgado Diego Simpértigue Limare, ministro de la Corte Suprema, cuando "El Mercurio" llega a su casa en La Dehesa, el jueves en la mañana. Se habló, por ejemplo, de su eventual renuncia -incluso entre sus pares, en el Pleno-, lo que no ocurrió, dado que el sumario en su contra recién comenzaba. El magistrado es parte del máximo tribunal desde el 21 de enero de 2022. Ese día se convirtió en su primer integrante de origen aimara. Lleva 15 días alejado de sus funciones: pidió vacaciones cuando su nombre apareció en distintos reportajes, por dos viajes en crucero que realizó, en 2023 y 2024, con el abogado Eduardo Lagos, hoy en prisión preventiva, tras ser formalizado por cohecho y otros delitos en el marco de la denominada trama bielorrusa. En el primer viaje estuvo, además, el socio de Lagos, Mario Vargas, que también se encuentra en Capitán Yáber por esta indagatoria penal. "Tomé mis vacaciones, salgo de viaje", reconoce el juez, pero advierte que aquello fue un tema que vio su esposa: "Yo no organicé ni tomé decisiones relevantes".