Con el 59,16% de los votos, finalmente este domingo José Antonio Kast, se convirtió en el Presidente electo de Chile, luego de derrotar en las urnas a la carta del oficialismo y la DC, Jeannette Jara, quien alcanzó el 40,84% de los sufragios.
Esto tras una campaña en que se cuidó de no cometer los mismos errores que en sus otras dos aventuras presidenciales. Esta vez el republicano siguió un libreto mucho más cuidado, evitando errores y donde él fue el protagonista indiscutido.
Y si bien fue Evelyn Matthei, quien partió encabezando la carrera por llegar a La Moneda, con el pasar de los meses el ex diputado tomó el liderazgo de las encuestas y logró mantenerlo. Pese a la alta competencia de candidaturas en la oposición.
A continuación, te presentamos un recuento de las estrategias y decisiones que llevaron a Kast a La Moneda.
Propuestas semanales
Junto con un intenso despliegue en terreno, el republicano optó por centrar su candidatura en sus propuestas de gobierno con ejes como seguridad, migración y crecimiento económico. Para ello, se fijó una línea de acción enfocada en la presentación de propuestas semanales, donde junto a miembros de sus equipos iba tocando algún tema de interés nacional.
Así fue como nacieron 18 planes que prometió poner en marcha si llegaba a la Presidencia. Entre ellos se encuentran el plan Implacable, el plan Escudo fronterizo, el plan Reinicia, el plan Tú casa propia y el plan Renace, entre otros.
De este modo, el abanderado se abocada a dar a conocer sus medidas, mientras derivaba las preguntas de contingencia política a los dirigentes del Partido Republicano. Aunque abordaba él mismo algunos temas nacionales o salía al paso a las críticas del Gobierno o a declaraciones del Presidente Gabriel Boric.
Gobierno de emergencia
En ese contexto, es que Kast instaló el término de "gobierno de emergencia" para referirse al tipo de administración que buscará encabezar. Una donde en estos cuatro años se abocará a "las urgencias ciudadanas".
De hecho, en su programa de gobierno, el ex diputado identifica las emergencias que enfrentamos en tres áreas; seguridad, materia económica y social. Todas, aseguró, con un factor común que es la "crisis del Estado".
Ausencia temas valóricos
En línea con lo anterior, el candidato optó por no incluir los llamados temas valóricos en su programa de gobierno. Algo que en la elección pasada y durante el Consejo Constitucional le jugó en contra a su partido, pues se les acusó de querer retrotraer algunos derechos ya adquiridos para las mujeres.
Durante el mes de julio, Kast fue consultado por el El Mercurio sobre iniciativas como el aborto y la adopción homoparental, ante lo cual indicó que "todos conocen cuáles son nuestras posiciones, y este va a ser un Gobierno de emergencia. Nosotros vamos a enfocar con toda la energía a los problemas reales de las personas que son seguridad, crecimiento y de ahí vamos abordar temas que son obviamente importantes como salud, vivienda, educación".
"No nos vamos a mover para hablar de temas que hoy día no son las urgencias sociales que la gente quiere que se solucionen", precisó.
Incluso el entonces abanderado de los nacional libertarios, Johannes Kaiser, lo quiso sacar al pizarrón -en La Tercera- en esta materia: "Yo creo que Kast tiene miedo de que una vez más el tema valórico se transforme en un boomerang y lo vengan a cazar". Presiones a las que Kast no cedió.
El factor Kaiser
La irrupción de Kaiser en la campaña presidencial tuvo un efecto en la votación de Kast, sin duda el libertario le quitó una parte de su electorado. De acuerdo a los expertos se trata de ese voto de derecha más dura, apoyado en el mundo militar y al que le importan los temas valóricos.
Pero lejos de salir a contrarrestar a Kaiser, su aparición le sirvió a Kast para figurar como un rostro más moderado a ojos de los votantes.
Incluso los partidos de ambos apostaron por una lista conjunta para las parlamentarias, donde estuvieron republicanos, nacional libertarios y el Partido Social Cristiano. De nuevo sin Chile Vamos.
Participación en debates
Durante la primera vuelta, Kast destacó por asistir a la gran mayoría de los debates que lo invitaban, criticando a Jara por ausentarse de algunos foros. Pero en la campaña del balotaje fue Kast, quien tomó la estrategia y prefirió privilegiar el despliegue en terreno y los apoyos políticos.
Ante los emplazamientos de Jara por restarse de un foro con Mega, Kast respondió tajante que "en la primera vuelta fui a muchos debates. Estuve en La Araucanía, estuve en Valdivia, estuve en varios debates donde no estaban todos, porque algunos decidieron no estar. Yo he señalado que voy a estar en aquellos en cuales nos hayan invitado y hayamos concordado los dos de asistir".
En estas semanas, Jara y Kast tuvieron solo tres cara a cara. El primero fue el foro social convocado por organizaciones de la sociedad civil, luego vinieron los debates Archi y de Anatel.
Gestos al centro
En esta segunda vuelta, Kast además se ha ido acercando a los sectores de centroderecha y de centro. Es que no sólo se incorporó a Chile Vamos de manera casi inmediata a la campaña, sino que también se quiso ir un paso más allá y llegar a ese 62% que agrupaba a las fuerzas del Rechazo en el Plebiscito constitucional.
Importante fue el lunes 24 de noviembre el respaldo que le dio la familia Piñera Morel. El candidato y su esposa Pía Adriasola se reunieron con la exPrimera Dama y viuda del exPresidente Sebastián Piñera, Cecilia Morel y algunos de sus hijos.
Tras la cita, Magdalena Piñera expresó que "nosotros estamos súper claros y convencidos (…) sabemos que el comunismo no ha traído ni progreso ni democracia a ninguno de los países en los cuales ha estado. Así que hoy día estamos por convicción, apoyando a José Antonio Kast".
Ese mismo día, aunque se conoció el martes, el exPresidente Eduardo Frei, lo recibió en su casa, lo cual le significó un duro golpe a la campaña de Jara. A través de un declaración pública, Frei manifestó que "tuvimos una conversación franca y profunda sobre los graves problemas que hoy nos afectan y la urgencia de generar acciones que resuelvan las necesidades que afectan a todos los chilenos, y pude constatar que coincidimos en los temas esenciales en este momento para nuestro país".
Días más tarde, personeros de Demócratas y de Amarillos por Chile también le entregaron su respaldo a Kast, pese a las diferencias que tuvieron en el pasado.
Gobierno de unidad nacional
Otro concepto que ha usado el republicano es el de lograr un "un gobierno de unidad nacional" que enfrente las emergencias en seguridad, economía y temas sociales. Idea que mencionó a inicios del mes de septiembre.
En ese sentido, el entonces candidato explicó que "si yo salgo electo Presidente y tenemos el apoyo del Parlamento, vamos a plantear un gobierno de unidad nacional en esos temas (en emergencia en seguridad, economía y temas sociales)".
Y agregó que "vamos a convocar a todos aquellos patriotas, a todos aquellos buenos chilenos que sean militantes de RN, de la UDI, de Chile Vamos, de Amarillos, de Demócratas incluso parlamentarios del PPD, del PS, por qué no. Si cuando hay una convocatoria a una legislación que enfrenta el narcotráfico, el crimen organizado, la inmigración ilegal (...) siguen invitados si salen electos a legislar en esas áreas ".
La idea, han explicado, es invitarlos a apoyar proyectos de ley que sean buenos para Chile.