Luego de recorrer el famoso —y polémico— Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), el presidente electo, José Antonio Kast, sostuvo durante la tarde una reunión con el mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, en la Casa Presidencial de San Salvador.
Tras el encuentro, el líder republicano destacó el modelo de seguridad y política penitenciaria de El Salvador, trazando un paralelo con la situación que enfrenta actualmente Chile. Bukele, en tanto, elogió a Chile por haber elegido a Kast como Presidente y por estar "décadas" por delante de El Salvador "en muchos temas".
"Lo que nosotros podemos ofrecer es poco comparado con Chile", comenzó diciendo Bukele en la conferencia de prensa conjunta que ambos dieron una vez culminada la cita. "Quisiéramos ser como Chile en muchas cosas", agregó.
Tras ello, y luego de reiterar que "tenemos muchos años detrás de Chile", el popular mandatario salvadoreño entró de lleno al tema que lo ha llevado a la fama: la seguridad. "Nosotros éramos el país más peligroso del mundo. No es el problema grave que tiene Chile hoy; era diez veces peor. El país más peligroso del mundo".
Por eso, ofreció a Kast "mostrar los pasos y cosas que hicimos y funcionaron. Pasamos de ser el país más peligroso a ser el más seguro de todo el continente".
"Creo que lo que podemos hacer es aportar lo que hemos hecho acá y ustedes tomen lo que consideren que aplica", agregó Bukele.
Luego, el presidente de El Salvador reflexionó sobre las consecuencias de no enfrentar a tiempo el avance del crimen en un país. "Cuando el problema empieza, hay muchas voces que dicen que todo está bien, no está pasando nada, y empiezan a minimizar el problema. Nos pasó a nosotros cuando el problema de las pandillas empezó en los 90; había gente que decía que solo eran jóvenes (…) y así fue creciendo el cáncer hasta que nos convertimos en el país más inseguro del mundo".
"Digo esto como una advertencia de lo que puede pasar en un país que deja que sus fenómenos criminales sigan creciendo bajo el auspicio de los derechos humanos".
Nayib Bukele
"Hace 25 o 28 años, cuando inició este problema, se pudo haber resuelto con una medicina mucho más suave que la que tuvimos que usar nosotros.
Digo esto como una advertencia de lo que puede pasar en un país que deja que sus fenómenos criminales sigan creciendo bajo el auspicio de los derechos humanos", agregó.
Y sentenció: "Si uno perdona al lobo, está sacrificando a las ovejas".
Tras ello, Bukele expresó a Kast que "cuente con nosotros como sus amigos, estamos aquí para servirle. Hacemos votos para que su gobierno sea el mejor que haya tenido Chile".
Kast: "Decisiones duras, pero necesarias"
Una vez finalizada la alocución de Bukele, Kast tomó la palabra. “Lo escuchaba haciendo un relato de lo que era su nación, y pensaba con angustia que es parte de lo que nos está sucediendo a nosotros hoy día”, comentó. “Cuando uno no interviene en el momento oportuno, son graves las consecuencias que pagan las personas más humildes, las personas que no tienen la posibilidad de defenderse”, agregó.
A juicio de Kast, "Chile va en un sentido contrario al progreso en temas de seguridad e, incluso, crecimiento económico. Uno va perdiendo la esperanza y todo empieza a salir mal. Ahí lo importante es encontrar un faro que ilumine a las personas".
"Queremos pedirles la colaboración a ustedes en temas de mejorar nuestro sistema penitenciario y conocer su derecho penal, no necesariamente haciendo lo mismo".
José Antonio Kas
En esa línea, aseguró que el gobierno de Bukele es hoy "la esperanza de muchas naciones que ven cómo el crimen organizado avanza y no tiene control. Han tomado decisiones duras, pero necesarias", añadiendo que "no necesariamente nosotros tenemos que hacer lo mismo, porque las condiciones son distintas".
"Le quiero agradecer ser un faro de esperanza en temas de recuperar la seguridad", subrayó Kast.
Por último, señaló que su intención es "generar vínculos de colaboración en lo que nosotros podamos aportarles, pero también queremos pedirles la colaboración a ustedes en temas de mejorar nuestro sistema penitenciario y conocer su derecho penal, no necesariamente haciendo lo mismo, pero de acuerdo con nuestra realidad poder perfeccionar la calidad de vida de nuestros compatriotas".
"Extenderle la invitación a nuestra patria cuando se den las condiciones y cuando considere que sea un momento oportuno", finalizó el presidente electo de Chile.