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Economía, Bachelet en la ONU y Kast: Las tres directas consecuencias de la guerra en Medio Oriente para Chile

Expertos ponderan el impacto local de la ofensiva en contra del régimen iraní.

02 de Marzo de 2026 | 13:25 | Por Daniela Toro, Emol.
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De izquierda a derecha: Presidente electo, José Antonio Kast; Presidente de EE.UU., Donald Trump; ex Presidenta, Michelle Bachelet.

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El sábado, Estados Unidos atacó, en conjunto con Israel, a Irán, dando paso a la escalada del conflicto en el Medio Oriente.

Desde Chile, ha habido distintas reacciones. La Cancillería condenó la ofensiva contra Irán y apuntó al respeto a la soberanía e integridad territorial de los Estados. Por el contraste, desde la Oficina del Presidente Electo (OPE), valoraron la acción de EE.UU. e Israel, y resaltaron la importancia de ser "aliado" de las naciones que promueven la democracia.

En tanto, desde el Congreso, algunos parlamentarios cuestionaron la postura de Cancillería, otros llamaron a la "neutralidad" de Chile, y algunos alertaron por algunos efectos económicos.

La diputada Ericka Ñanco (FA), por ejemplo, dijo a El Mercurio que el altercado internacional "puede significar alza del petróleo e inflación, inestabilidad en los mercados, riesgos para connacionales en la región y presiones diplomáticas para 'alinearnos'".

En conversación con Emol, expertos profundizaron en los posibles efectos para Chile a raíz del conflicto, incluyendo las dudas sobre cuánto incide en la candidatura de Bachelet como secretaria general de la ONU, el impacto para Kast y su relación con Estados Unidos -en medio de la tensión por el cable chino-, y en materia económica.

Impacto económico


Los mercados internacionales ya han dado señales de los impactos del conflicto, con precios del petróleo y gas que se dispararon y la caída de las bolsas.

"No me cabe la menor duda que el primer impacto va a ser económico en función de la reacción de los mercados frente a este conflicto", comenta Alberto Rojas, director del Observatorio de Asuntos Internacionales, de la Universidad Finis Terrae, comenta a EmolTV.

"El precio de petróleo Brent el viernes pasado estaba en 78 dólares, hoy día está sobre los 100 dólares y va a seguir subiendo en la medida que el conflicto se prolongue", subraya.

En esa línea, el experto sostiene que "eso va a impactar más temprano que tarde a los bolsillos de Chile, sobre todo cuando uno va a los jueves a poner bencina y ve que el precio por litro subió. Y eso sabemos que encarece toda la cadena de producción en todos los sectores productivos, desde el pan, el transporte, etc. Eso va a ser complicado", comenta.

Otro factor relacionado es el comercio, e incluso, no se descarta que pueda generarse algún tipo de desabastecimiento. Rojas recuerda que "este lugar estratégico, este cuello de botella que es el Estrecho de Ormuz, es fundamental para el paso del petróleo. Por ahí, por el Estrecho de Ormuz, pasa el 20% del petróleo mundial. Si las circunstancias hacen difícil el flujo de los buques tanque, vamos a empezar a vivir una especie de desabastecimiento".

Si bien subraya que ese desabastecimiento no necesariamente será tan profundo, "en la medida que la economía mundial empiece a percibir menos petróleo, el precio va a subir. Y también el comercio se va a ver afectado. Entonces, no hay que perder de vista que además el 20% pasa por ahí".

"Pero por ahí también pasa gran parte del petróleo que va a China. Y para China eso es fundamental para mantener en funcionamiento su economía y su capacidad productiva a nivel mundial. Por lo tanto, esos me parece que son los factores que pueden ir golpeando a Chile en el corto-mediano plazo".

Candidatura de Bachelet a la ONU


Además del factor económico, hay elementos de la política local que pueden verse alterados ante el conflicto en Medio Oriente, entre ellos, la campaña de Michelle Bachelet como secretaria general de Naciones Unidas, la que impulsa con fuerza el Gobierno del Presidente Gabriel Boric y sobre la que el Presidente electo, José Antonio Kast, no se ha querido pronunciar.

Cristian Garay, académico del Instituto IDEA Usach, comenta que "las actuaciones de Naciones Unidas y su irrelevancia en el desarrollo del conflicto reducirán la elección de un nuevo -o nueva- secretario general a una cuestión de dominio semántico sobre legitimidades en el sistema internacional".

"Puede ser que la búsqueda de su voto ante el gobierno ruso por los embajadores de Chile, México y Brasil sea especialmente contraproducente para el favor de Estados Unidos y de Occidente, así como para otros candidatos de la región. Aunque Bachelet se ha resguardado de opinar sobre el conflicto, obviamente la balanza se va a inclinar por un candidato más afín a la posición de rechazo a Irán, y esto puede inclinar al entorno de Kast, pues es predecible la empatía con Israel", subrayó.

Por su parte, el doctor en ciencia política y académico de la Usach, René Jara, no descarta que la candidatura de Bachelet pueda incluso "beneficiarse de este clima beligerante que impera hoy, particularmente considerando las tensiones con países del Asia y el Oriente Medio. La o el nuevo secretario general podría jugar un rol fundamental en tender puentes entre los diferentes intereses de las grandes potencias. Su posición podría servir justamente a ese objetivo dando garantías de imparcialidad".

Aldo Cassinelli, director de la escuela de Gobierno de la U.Autónoma, detalla que la incidencia internacional de Bachelet y su candidatura está condicionada primordialmente por la decisión del gobierno chileno de negociar el despliegue de un cable submarino con China. "Este factor es el que realmente compromete el apoyo de Estados Unidos o, más bien, el que genera reparos y vetos a su posible candidatura para la Secretaría General de las Naciones Unidas".

"Por otro lado, aunque el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán reconfigura el tablero geopolítico global, Chile posee un margen de maniobra limitado en ese escenario. Si bien la administración de Gabriel Boric ha mantenido una postura crítica frente a Israel —materializada en gestos como el desaire al embajador, la exclusión de empresas israelíes en la Fidae y la suspensión de contratos de actualización de material bélico—, estas acciones ya han sido asimiladas por la diplomacia internacional", remarca.

"En contraste, la negociación estratégica con China por el cable de fibra óptica representa una variable de peso mucho mayor, convirtiéndose en el principal obstáculo para las aspiraciones de Bachelet en la ONU", subraya.

Kast y su relación con EE.UU.


El Presidente electo, José Antonio Kast, viajará a Miami el próximo 7 de marzo para participar de la cumbre "Escudo de las Américas", organizada por Donald Trump. Esto, en medio de la tensión con Chile por el cable submarino hacia China y que el actual Gobierno del Presidente Gabriel Boric dejó, precisamente en manos de la administración de Kast.

Desde la OPE han señalando que se trata de una visita que se da en un contexto clave para las conversaciones con distintos mandatarios, y en el caso de EE.UU., donde comparten preocupaciones en común, como "problemas económicos, comerciales, de seguridad y migración irregular".

Kast, quien es más cercano ideológicamente a Estados Unidos, dará una señal al acudir a la visita, lo que toma aún más relevancia en el contexto de la ofensiva a Medio Oriente.

Para Aldo Cassinelli, Kast tiene una oportunidad estratégica al participar en un encuentro en Estados Unidos con las principales figuras de la derecha y centroderecha mundial. "Este espacio le permite cimentar una cercanía directa con el expresidente Trump y con altas autoridades del entorno político norteamericano", comenta.

Otro elemento relevante, a juicio del experto, es el posicionamiento del líder republicano y su futuro equipo de gobierno respecto al fortalecimiento de las democracias. "En el debate global sobre regímenes autoritarios —como el de Irán— y la defensa de las libertades individuales, existe una sintonía evidente entre la visión de Kast y la de los Estados Unidos; un factor que hoy resulta clave", agrega.

"En cuanto al rol del actual Estado chileno en este escenario, su influencia es marginal. Por ello, lo lógico para la política exterior de Chile es mantener la prudencia. No es un momento para 'levantar banderas', sino para actuar como un observador atento, priorizando el diálogo diplomático. Tras los recientes ataques internacionales, el foco debe estar en cómo se recomponen las alianzas", complementa el experto.

Finalmente, un aspecto que marcaría la gestión de un eventual gobierno de Kast es el impacto económico. "Aquí es donde se puede profundizar el vínculo con Estados Unidos, fomentando su inversión en sectores estratégicos. Cabe recordar que están en marcha proyectos críticos: la licitación del Puerto de San Antonio y la reciente aprobación de la ampliación del Terminal 2 en Valparaíso. Sería fundamental que el presidente Kast presentara estas oportunidades al gobierno estadounidense para consolidar una presencia real y concreta de capitales norteamericanos en el país, fortaleciendo así la relación bilateral", cerró.