WASHINGTON.- ¿Crees que tus hijos crecen rápido? Científicos afirmaron que un dinosaurio bebé pasó de ser pequeño a un verdadero titán en un abrir y cerrar de un "ojo prehistórico".
Al nacer, los bebés de titanosaurios pesaban lo mismo que un bebé promedio humano, entre 3 y 4 kilogramos. Pero en solo unas cuantas semanas, pasaban a tener el tamaño de un labrador, pesando sobre 30 kilos. A los 20 años, ya eran más grandes que un bus escolar.
El salto de algo que podías tomas con las manos a una de las criaturas más grandes en la historia de la Tierra es algo que los científicos nunca habían visto antes en términos de crecimiento, indicó Kristi Curry Rogers, de la Macalester College en St. Paul Minnesota. La experta es la autora de un nuevo estudio sobre huesos de dinosaurios bebés que fue publicado hoy en la revista Science.
A modo de comparación, gigantes modernos como ballenas, elefantes e hipopótamos nacen mucho más grandes que los titanosaurios. Jeff Wilson, de la Universidad de Michigan y quien no formó parte del estudio, dijo que esta es la paradoja de este tipo de dinosaurios: parten como pequeños huevos y terminan como los animales más grandes del planeta.
Los titanosaurios, dinosaurios que plantaban sus huevos y vivieron hace 67 millones de años, llegaban a casi cinco metros de altura, sin incluir sus cuellos y cabezas. Se podían estirar hasta llegar a los 15 metros.
Revisando antiguos huesos almacenados en un museo luego de una excavación en Madagascar, Rogers encontró suficientes huesos pequeños para reconstruir un Rapetosaurus –un tipo de titanosaurio– poco después de nacer. El dinosaurio bebé murió de hambre durante una sequía que mató a muchos otros en la región, dijo Rogers.
"No hay duda de que estos titanosaurios bebés habrían tenido algunas de las características que asociamos normalmente con ternura: un hocico pequeño, ojos grandes, una cabeza muy grande para su cuerpo; como un cachorro", aseguró Luis Chiappe, director del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural de Los Angeles, que no fue parte de la investigación pero sí la celebró.
Los fósiles confirmaron que estas criaturas eran precoces: salieron del huevo casi listas para caminar y vivir por sí solas.
Habría sido difícil que los padres cuidaran a sus crías. Tenían entre 20 y 30 huevos en un nido cuando nacían, por lo que habría sido difícil que los adultos "siguieran a todos los bebés que tenían a sus pies", dijo Rogers. Por lo mismo, vivían independientes desde muy jóvenes.