MADRID.- La robótica humanoide, cada vez más desarrollada tecnológicamente, se vislumbra como eficaz herramienta terapéutica y así lo demuestran algunos bípedos robotizados, como NAO, recién galardonado dentro de un proyecto de rehabilitación por su capacidad para motivar en sus ejercicios a niños con problemas motrices.
Este robot forma parte de una herramienta terapéutica, en el proyecto "Nao Therapist", para rehabilitación infantil con robots, impulsado por dos jóvenes investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid, que ha sido premiado en el programa Yuzz, que dirige el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE).
Según los últimos análisis, el valor de mercado de la tecnología robótica se cuadruplicará en los próximos cinco años, y pasará de los aproximadamente 22 mil millones de dólares que genera actualmente, a más de 88 mil millones de dólares.
Los investigadores José Carlos González y José Carlos Pulido, responsables de "Nao Therapist", explicaron a la agencia de noticias Efe que el robot utilizado en este proyecto dispone de un sistema de inteligencia artificial que permite al androide interactuar de forma autónoma con el niño, para animarlo a hacer correctamente los ejercicios de rehabilitación.
Este robot, de poco más de medio metro de altura, y gran versatilidad de movimientos, está equipado con un sensor de imágenes 3D y además de explicar a los niños cómo trabajar para recuperar movilidad, les enseña de forma divertida cómo corregirse cuando no hacen las cosas bien.
"La motivación que provoca el robot en los niños es una de las claves del éxito", explica González. Con métodos convencionales este tipo de terapias suelen resultar tediosas no sólo al pequeño sino también al terapeuta, porque son muy largas.
Por el momento, el robot ha sido probado con pacientes del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, localidad al sur de España, en sus dos fases de implementación, de las que la más numerosa involucró a una docena de niños de 5 a 13 años, con parálisis cerebral y otros problemas de movilidad de extremidades superiores.
La herramienta se implementa con la presencia del terapeuta, quien puede complementar sus tratamientos con los muchos datos recogidos por el robot sobre cómo realiza el niño los ejercicios.