SANTIAGO.- Al parecer retirar 2,5 millones de teléfonos no fue suficiente para terminar con los problemas del Galaxy Note 7, el último teléfono de la surcoreana Samsung, luego que aparecieran cuatro reportes de equipos que ya han sido reemplazados y que se incendiaron de todas formas.
El sitio especializado The Verge informó tres nuevos casos durante el fin de semana, que se suman al Note 7 que se incendió en un avión de la
aerolínea Southwest el miércoles.
De los nuevos incidentes, dos ocurrieron durante la noche, cuando los dueños de los dispositivos estaban dormidos. En ambos casos, el humo generado por el teléfono despertó a los usuarios. El tercer accidente, ocurrido este viernes en Minnesota, afectó a una niña de 13 años que estaba usando el dispositivo y empezó a sentir calor en las manos. Finalmente, la menor terminó con quemaduras leves en uno de sus pulgares y el teléfono terminó derritiendo la carcasa que lo protegía.
En todos los casos mencionados se trata de equipos que ya habían sido cambiados por Samsung como parte de su programa de retiro iniciado el 1 de septiembre y que cubría a 10 países.
Los casos ya están siendo investigados por la comisión de seguridad del consumidor de Estados Unidos y por la propia Samsung, según ha indicado en comunicados, aunque no ha detallado qué acciones tomará en relación al futuro del dispositivo.
Los más grandes operadores de telefonía en EE.UU. -Verizon, AT&T, Sprint y T-Mobile- ya han anunciado que ofrecerán a los clientes la opción de cambiar sus Note 7 por otro teléfono, sin importar la fecha de adquisición o si ya participaron del programa de retiro. AT&T incluso indicó que dejará de vender el equipo.
La situación no ha afectado al mercado chileno, donde el Note 7 no ha sido lanzado de manera oficial. Algunas importadoras de smartphones sí alcanzaron a vender algunas unidades, y en esos casos, Samsung está ofreciendo cambios por otros equipos a través de su
servicio al cliente.