SANTIAGO.- Como un éxito fue catalogada la segunda versión local de la "Hora del Código", un evento de una semana donde a través de cursos sencillos se busca demostrar la importancia de la programación como una habilidad que debe ser aprendida por niños y jóvenes por la importancia que tendrá para el futuro.
Fundación Kodea, la entidad detrás de la actividad en nuestro país, indicó que más de 200 mil niños participaron en los distintos eventos relacionados. La cifra es particularmente llamativa cuando se considera que en la edición del año pasado participaron 25 mil personas.
"Esto es un buen comienzo, nuestra idea fuerza es 'todos podemos programar' ha quedado más que demostrada. Cuando decimos todos, nos referimos a que Arica fue la ciudad que mayor convocatoria tuvo; que a nuestras capacitaciones regionales llegaban docentes de grandes establecimientos y de escuelas muy pequeñas que hicieron la Hora del Código Off line; que la hora del código fue dirigida por profesores, ingenieros, educadoras de párvulos, diseñadores, periodistas, tratándose de un esfuerzo multidisciplinario; que tuvimos igualdad de género; y que participaron instituciones como la Teletón y escuelas para niños y niñas con necesidades especiales", declaró Mónica Retamal, directora ejecutiva de Fundación Kodea.
Según los datos entregados hoy, más de 1,700 colegios en 275 comunas del país y más de 2.300 profesores realizaron los cursos, que apuntan a ser realizados en una hora de trabajo, donde se enseña la base de la programación. La iniciativa contó con el apoyo de 130 instituciones, incluyendo la Subsecretaría de Economía.
"Una economía digital potente necesita de chilenos y chilenas capaces de aprovechar todo el potencial de las tecnologías para innovar y emprender, para exportar productos y servicios con mayor valor. Aquello traerá aparejado crecimiento, mayores ingresos, mejores trabajos para todos y todas", declaró la subsecretaria de Economía, Natalia Piergentili.
"Chile puede seguir liderando el desarrollo tecnológico de la región si somos capaces de aumentar la cantidad y calidad de los profesionales y técnicos en tecnología. Competencias claves, como saber programar, ya no son opcionales ni especializadas, son una forma básica de interactuar y comunicarse, y serán determinantes para asegurar el desarrollo económico del futuro", concluyó.