WASHINGTON.- Los proyectos de estudio del clima de la NASA, que aportan datos claves sobre el calentamiento global y otros fenómenos en la Tierra, estarían en peligro bajo la futura administración presidencial de Donald Trump, según adelantó un asesor del Presidente electo de los Estados Unidos.
"Vemos a la NASA en un rol de exploración, en investigación del espacio profundo", declaró Bob Walker, miembro del equipo de la campaña, a
The Guardian. "La ciencia centrada en la Tierra está mejor posicionada en otras agencias, donde es su misión principal".
La idea contrasta con el panorama actual, bajo la administración de Barack Obama, donde la división de ciencias de la Tierra de la agencia ha visto un aumento en su presupuesto, llegando a US$ 2.000 millones para 2017. Mientras, el presupuesto para exploración espacial ha disminuido, llegando a US$ 2.800 millones para el próximo año.
Walker asegura que "la investigación del clima es necesaria pero ha sido fuertemente politizada, lo que ha dañado el trabajo que los investigadores han estado haciendo. Las decisiones del señor Trump se basarán en ciencia sólida, no ciencia politizada".
Las posiciones de Trump en relación al cambio climático han sido ampliamente difundidas, a través de tuits donde ha afirmado que es un invento de los chinos para limitar el comercio de EE.UU., aunque este martes tomó una posición más abierta en una entrevista con el New York Times, donde indicó que hay "algo de conexión" entre las acciones humanas y los cambios en el clima.
Por otro lado, Walker declaró que las dudas sobre los efectos humanos en el clima "es una visión compartida por la mitad de los climatólogos del mundo", agregando que "necesitamos buena ciencia para que nos diga cuál es la realidad, y la ciencia podría hacer eso si los políticos no interfieren".
En una entrevista en
Business Insider, Gavin Schmidt, científico del clima de la NASA, indicó que si bien los posibles cambios generan preocupación, el funcionamiento de la organización de la agencia impediría que los cambios se puedan aplicar rápidamente. "Cuando empecé a trabajar para el gobierno federal, me frustré. ¿Por qué estamos atascados en este patrón?, ¿por qué las decisiones que se hacen toman tanto para ser revertidas?, ¿por qué es difícil cambiar cualquier cosa? Y es difícil porque hay mucha gente y muchas partes que se mueven y eso es una gran cantidad de dinero. Pero ahora pienso 'oh, ¿sabes? Es bueno que las cosas no se puedan cambiar tan rápido".
Schmidt asegura que si bien es difícil mantenerse optimista, declarando que "muchas personas dicen 'oh sí, es lo mismo que la última vez, va a estar bien' y me cuesta tener ese tipo de optimismo", sí cree que incluso si se limita el trabajo científico, no se logrará el efecto esperado. "Cortar la ciencia sólo para prevenir que la gente hable sobre el clima no va a funcionar. Se necesita ciencia para peligros, para pronósticos meteorológicos, y el clima es algo que viene unido".