WASHINGTON.- Luego de que el Galaxy Note 7 fuera declarado como una amenaza para la seguridad de las personas, e incluso las aerolíneas estadounidenses decidieran prohibirlo a bordo de los aviones, Samsung comenzó un programa para solicitar de regreso todos los dispositivos, a pesar de que el llamado se ha cumplido en gran medida, aún quedan teléfonos que podrían explotar o incendiarse.
En un último reporte de la compañía surcoreana, destacan que han tenido "más del 93% de los dispositivos solicitados de regreso" en Estados Unidos, y para evitar que el 7% de teléfonos que aún están las manos de sus dueños, Samsung anunció que liberarán una actualización de sistema que evitará que los Galaxy Note 7 se carguen y además "eliminará su habilidad de funcionar como un dispositivo móvil".
Esta actualización llegará a los teléfonos el próximo 19 de diciembre, fecha final de la compañía espera recuperar todos los Note 7. Como incentivo, Samsung está ofreciendo un reembolso del dinero invertido en los teléfonos, o el recambio por otro dispositivo de la línea Galaxy, además de una compensación económica por la diferencia de precio existente.
Anteriormente, la empresa había liberado una actualización a todos los Note 7 que permitía que su nivel de carga sólo alcanzara el 60%, capacidad que perderá en el próximo mes.
Dentro del mismo programa global, hace unas semanas llegó una actualización a los teléfonos vendidos en Nueva Zelanda que prohibía que se conectaran a redes móviles, tanto de telefonía como de datos móviles, dejando el dispositivo parcialmente sin operación.
Además, Samsung continúa su llamado a todos los clientes que aún tengan su Note 7, que "los apaguen inmediatamente y contacten a la compañía con la que adquirieron el teléfono" o se comuniquen directamente con la empresa surcoreana para recibir asistencia en el proceso de devolución.