El panorama de las mujeres en el campo científico de la región: Su formación va en aumento pero persisten algunas brechas
Este sábado se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Como antesala, la Organización de Estados Iberoamericanos publicó un informe de cómo es para ellas trabajar en el rubro de la investigación y desarrollo, donde solo un 44% de las egresadas de educación superior ejerce.
A vísperas del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia -conmemorado cada 11 de febrero desde 2016- la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), en colaboración con la Unesco, publicó un informe sobre la persistencia de las brechas de género en el rubro.
El estudio presenta los indicadores más recientes sobre ciencia e investigación en la región, y en él se pone de manifiesto que el 44% de las mujeres con estudios superiores se dedica a la investigación científica. Eso, pese a que suman el 58% de las personas que terminan un grado o una maestría.
¿Qué pasa después? La participación de las mujeres baja a un 52% entre las que egresan de doctorados, lo que resulta “un factor importante en un nivel clave para su posterior inserción en el sistema científico".
Sobre la formación, el reporte de la OEI también refleja una gran disparidad entre los países iberoamericanos en cuanto al acceso a las mujeres a la educación superior. Mientras que en Chile el 52,8% de la población femenina accede a carreras de educación superior, en Honduras tan sólo el 17 % de ellas lo hace.
Los otros países con mayores tasas netas de asistencia femenina en la educación superior, también se ubican en el Cono Sur. Estos son: Perú (44,5%), Argentina (42,7%) y Bolivia (38,2%).
Otra forma de aproximarnos al fenómeno de las brechas en el rubro de Investigación y Desarrollo, es midiendo las cifras de personal: en sólo tres de los 20 países iberoamericanos, que reportan datos relacionados, las mujeres representan más del 50% de la fuerza laboral en este sector. Estos son Argentina, Paraguay y Venezuela.
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La proporción de investigadoras es particularmente más baja en otros tres campos: ingeniería, tecnología y ciencias agrícolas. En estas áreas todos los países iberoamericanos reportaron una participación femenina por debajo del 40%.
A la hora de medir la brecha en las publicaciones científicas, el informe de la OEI analiza los datos disponibles del repositorio SCOPUS. En él, el 45,4% de los artículos incluyen mujeres entre sus firmantes.
Las áreas de conocimiento que contaron con mayor participación de autoras fueron: enfermería (63,5%), odontología (56,2), farmacéutica (55,6%), psicología (55,5%) e inmunología y microbiología (55,3%).
Por el otro lado, las áreas de conocimiento que contaron con menor participación de autoras fueron: matemáticas (25,5%), informática (29,4%), física y astronomía (30,8%), ingeniería (32,8%), y un campo conocido como las “ciencias de la decisión” (32,8%).
El organismo concluye con un llamado a tomar acción: “Los datos analizados nos muestran una creciente participación de las mujeres en la educación superior y la investigación, sin embargo, persisten brechas muy marcadas en áreas específicas. Es necesario trabajar desde los primeros años de formación de las niñas para acotar estas brechas a nivel regional”.