Enfermedades cardiovasculares o ateroescleróticas: Están en aumento entre las chilenas y son la primera causa de mortalidad, con el 33% de las muertes. Se dan más después de la menopausia cuando ella deja de contar con la protección de los estrógenos sobre su sistema cardiovascular. Ahora enfrenta los mismos riesgos que los hombres, que hasta esta edad las superaban. El 30% de los infartos que ocurren en el país son protagonizados por mujeres. Su mortalidad por esta causa es el doble que la masculina.
Prevención y tratamiento: Para descartar un ataque, la mujer debe consultar frente a estos síntomas: dolor en la espalda y pecho, palpitaciones, ahogo, náuseas o vómitos. También evitar factores de riesgo, disminuyendo el 20% de calorías y prefiriendo una dieta sobre la base de pescado, verduras y frutas; controlarse la presión arterial cada seis meses; dejar de fumar; hacer ejercicio; cuidarse del estrés.
Cáncer de vesícula biliar: Transformado hoy en una epidemia, es la primera causa de muerte oncológica en la chilena, y su frecuencia aumenta a partir de los 50 años. Más del 90% de los casos se produce en quienes han vivido años con cálculos biliares, muchas veces sin saberlo.
Prevención y tratamiento: La ecografía abdominal puede lograr una detección precoz. Requiere operación oportuna si se detectan cálculos o imágenes sospechosas. El examen deberían practicárselo las chilenas idealmente cada cinco años a partir de la tercera o cuarta década.
Osteoporosis: Cerca del 30% de las mujeres posmenopáusicas sufre una drástica pérdida del contenido de calcio en los huesos lo que aumenta el riesgo de fracturas.
Prevención y tratamiento: El consumo de calcio que requiere la mujer, que es de un gramo al día (equivale a un litro de leche), debe iniciarse en la infancia. También debe practicar ejercicio y en algunos casos tomar medicamentos. La controvertida terapia de sustitución hormonal para después de la menopausia también se puede utilizar para seguir aportándoles a los huesos la protección de los estrógenos. Pero hoy se reserva para casos en que existe riesgo de osteoporosis junto con síntomas depresivos, bochornos y dificultades sexuales. La idea actual es encontrar la terapia precisa para cada mujer y darla por un tiempo.
Demencias: En edades avanzadas, el 60% de las mujeres sufre de Alzheimer y el 40% de demencias por infartos cerebrales. Éstas se dan tres veces más en las chilenas que en los chilenos.
Prevención y tratamiento: Para evitar los infartos cerebrales hay que adoptar las mismas medidas que para cuidarse del infarto cardíaco. Respecto del Alzheimer, lo importante es que desde la infancia se estimule a la niña para que incorpore la mayor cantidad de conocimientos y habilidades. Serán la reserva que tendrá cuando la enfermedad comience.
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