Panel de Icare sobre "Familia, trabajo y tiempo" donde se abordó la tensión que viven los tres elementos.
29 de Junio de 2006 | 18:04 |
No hay recetas, pero está claro que si las mujeres quieren compatibilizar su trabajo con el cuidado de su familia, es la sociedad toda la llamada a hacerse cargo del tema.
Y también está claro que la felicidad de los seres humanos está dada no por un mayor bienestar económico, sino por la calidad de sus lazos afectivos, fundamental, al interior de la familia.
Ésa fue la conclusión a la que llegaron los tres expertos convocados por Icare para analizar el tema ”Familia, trabajo y tiempo”, la filósofa Carolina Dell´Oro, el teólogo Fernando Chomalí y el sociólogo Eugenio Tironi.
Carolina Dell´Oro fue categórica al señalar que toda sociedad (por ende el Estado y las empresas) que le de la espalda a la familia da muestra de una visión miope y camina hacia la muerte. “La discriminación no es a las mujeres, la discriminación es a los hijos” sostuvo, y reafirmó la idea indicando que el acto más público que puede hacer una mujer es criar a un hijo.
Remarcando el valor fundamental de la familia en el desarrollo de las personas, sostuvo que las empresas no pueden desentenderse de ella ya que es en la familia donde se aprender dos valores primordiales para el mundo del trabajo: la confianza y la cooperación.
Indicó que, por eso, se requiere de políticas públicas y empresariales que permitan a la mujer no sólo insertarse en el mundo laboral, sino que compatibilizar su trabajo con su familia que es algo fundamental si se reconoce el papel que ella cumple en la creación biográfica de los seres humanos.
Caen los mitos
El sociólogo Eugenio Tironi abordó el tema indicando que en los últimos años muchos mitos han sido derrumbados como la familia estaba mejor constituida en el pasado que en el presente, asegurando que hoy los lazos y vínculos son mucho mejores.
También descartó que un reflejo de que la familia está en crisis sea el aumento de la natalidad entre las mujeres solteras, aclarando que lo que ha pasado es que las mujeres casadas están teniendo menos hijos y por eso, ha bajado la natalidad, pero que las mujeres solteras se mantienen estables.
Rechazó también la idea de la cantidad de matrimonios está destinada a decaer cada vez más. Reconoció que han aumentado los divorcios, pero que la tendencia sea a tener menos matrimonios pero más duraderos.
Otro mito que desechó fue que a medida que la sociedad se moderniza los hombres comparten más las labores domésticas y también descartó el mito de que la incorporación de las mujeres al mundo laboral ha producido una baja en la natalidad y ha hecho más infelices a las mujeres. Tironi aseguró que la caída en la natalidad se debe al acceso a los anticonceptivos y por el contrario, las mujeres que trabajan dicen ser más felices que las que se quedan en casa.
Por todo lo anterior, Eugenio Tironi manifestó que se debe cuidar de la familia ya que está demostrado que esos lazos afectivos son los que hacen felices a las personas y que un mayor bienestar económico no redundará necesariamente en mayor felicidad.
El valor del trabajo
Desde una perspectiva teológica, monseñor Fernando Chomalí, quiso exponer el sentido correcto del trabajo, precisando que éste no debe centrarse en la obtención de una remuneración, sino que en la humanización de la persona.
El sacerdote explicó que el principal recurso del hombre es el hombre mismo y por lo tanto, el trabajo no debe dar supremacía al capital por sobre la persona. El trabajo tiene sentido en la medida que da trabajo y debe estar al servicio del hombre”, argumentó.
También indicó que el valor del trabajo está en lo que le hace a la persona no en el cómo y qué se hace. “El trabajo perfecciona no sólo la materia (producto-servicio), sino que al que lo hace”, dijo.
Desde está perspectiva, Chomalí indicó que se debe valorizar el rol de la mujer en la crianza y que planteó que ellas no deben ser obligadas a salir de su casa para aumentar el nivel de ingresos familiar.
Aseguró que la mujer es irremplazable en su hogar, más allá de que tiene la misma dignidad que el hombre y que por lo tanto, está llamada a aportar en todos los ámbitos. “La mujer debe tener una mayor presencia en la sociedad porque la va a humanizar”, afirmó.