Las personas que viven solas contaminan más el ambiente
Estudio mostró que el estilo de vida de los solteros, sumado a sus altos ingresos, lleva a consumir más y generar más basura.
20 de Septiembre de 2006 | 14:12 |
La vida de solteros está empezando a preocupar a algunos investigadores extranjeros, pues están viendo que quienes viven solos de a poco se convierten en una fuente de contaminación medioambiental.
En Inglaterra, por ejemplo, se ha estimado que las personas que viven solas son los mayores consumidores per cápita de tierra, energía y uso de electrodomésticos, como lavadoras, refrigeradores, estéreos y televisores. Principalmente, individuos entre 25 y 44 años y, más aún, los hombres entre 35 y 45 años, según un estudio de la University College London (UCL) y que fue divulgado ayer en la publicación "Environment, Development and Sustainability".
"Tiempo atrás, el típico sujeto que vivía solo era la persona viuda, quien a menudo poseía un escaso presupuesto. En cambio, el aumento de personas jóvenes solas, con altos ingresos, está ocasionando un impacto ambiental", explica la doctora Joanna Williams, de la Escuela de Planificación de UCL.
Mejor en grupo
De hecho, este segmento gasta 39% más de mercancías para la casa, 13% más de energía y 6% más de espacio que una persona sola mayor de 60 años. Pero no sólo eso. Los investigadores han calculado que consumen 38% más de productos, 42% más de envoltorios, 55% más de electricidad y 61% más de gas que alguien que vive en un hogar de cuatro personas.
Por otra parte, el vivir acompañados hace que se produzcan 1.000 kilos de basura al año, en comparación con los 1.600 kilos de quienes habitan solos.
Por lo mismo, Williams y su equipo están tratando de promover una mayor toma de conciencia sobre el tema y que se tomen algunas medidas. Por ejemplo, fomentar el diseño de casas ecológicas, de soluciones habitacionales colectivas, la introducción de impuestos de ocupación (es decir, gravamen al uso ineficiente del espacio), así como programas educativos y campañas publicitarias que sensibilicen respecto a la población sobre el impacto ambiental futuro de estos nuevos estilos de vida.
Asimismo, el estudio concluye en la necesidad de que los gobiernos piensen en políticas que incentiven a la gente a vivir utilizando los espacios de manera más eficiente.
En 18% aumentó la cantidad de gente que vive sola en Inglaterra entre 1971 y 2001 (del 12% al 30%). En Chile, el 11,4% de los hogares es unipersonal.