Quizás una de las cosas más deprimentes para las mujeres es mirarse al espejo en las mañanas y darse cuenta que a pesar de haber dormido ocho, diez y hasta 12 horas, los ojos lucen cansados y con esas indeseables ojeras.
Sin embargo, la falta de sueño no es el único origen de ellas. Según explica Patricia Apt, dermatóloga de Clínica Las Condes, en la mayoría de los casos las ojeras son provocadas por alteraciones vasculares, es decir, por venas que se dilatan en la piel de la zona que rodea los ojos, la cual es mucho más delgada que la del resto del cuerpo.
También pueden tener su origen en la pigmentación de la piel, enfermedades hormonales o retención de líquido.
Por último, pueden deberse simplemente a factores genéticos, de raza o edad. “A medida que pasan los años, la piel se daña y se vuelve aún más fina y débil. Esto provoca que las venitas y capilares se vuelvan más perceptibles”, explica la dermatóloga.
Debido a sus múltiples causas, antes de iniciar un tratamiento contra ojeras es necesario saber a qué se deben. No obstante, existen ciertos consejos básicos a seguir para evitarlas.
“Es conveniente llevar una dieta saludable, dormir bien, evitar alimentos salados, utilizar protector solar, ingerir abundante agua, no fumar, ni ingerir alcohol o cafeína, y usar productos blanqueadores, antiinflamatorios y vasoconstrictores”, recomienda la doctora Apt.
También es bueno hidratar esa zona del rostro con productos específicos, agrega Soledad Aspillaga, dermatóloga de Clínica Alemana.
Maquillaje: lo que hay que tener en cuenta
Pero, si los consejos no son suficientes, los productos cosméticos pueden ser la solución, aunque -advierte la doctora Aspillaga- siempre es bueno consultar antes a un especialista. En el mercado existen muchísimos de éstos cuyo objetivo es disimular u ocultar las ojeras.
Garnier, por ejemplo, tiene un roll on que estimula la microcirculación de la zona que rodea los ojos. Tiene cafeína y esencia de limón que actúa como aclarante, y deja un acabado ultra natural.
Lancôme tiene tres tipos de correctores, también llamados concealers: Flash Retouche, Effacernes y Maquicomplet. El primero está indicado para las ojeras más profundas y oscuras, que necesitan más luminosidad. El segundo es un corrector mate que no ilumina, sino que sólo corrige. Y el último es un corrector luminoso que tiene una cobertura casi total de las bolsas y ojeras.
Kiehl’s, en tanto, desarrolló Darkness Diminishing Activated Eye Treatment, un tratamiento blanqueador que contiene una alta concentración de vitamina C pura y extracto de ciruela. Reduce la sobreproducción de melanina y aumenta la luminosidad de la piel de la zona de manera inmediata.
Vichy también tiene un roll on. Aqualia Thermal reduce las bolsas y la intensidad de las ojeras, deshincha los párpados y alisa las líneas de expresión causadas por la deshidratación.
Por su parte, La Roche Posay tiene Hydraphase Eyes, un producto especial para la hidratación de esa zona, que además la alisa y descongestiona.
Sin embargo, no basta sólo con aplicarse los productos. También es necesario seguir algunas reglas a la hora de maquillarse.
Según Gustavo Casanova, Make-up artist de Lancôme, antes de usar un corrector es recomendable aplicar un tratamiento antibolsas y antiojeras que ayude a aclarar el contorno del ojo y a descongestionarlo.
El siguiente paso es elegir el corrector adecuado. Si bien Casanova aconseja usar uno que sea del mismo color de la piel -no muy blanco porque está “out”-, la maquilladora Carla Gasic estima que es necesario tomar en cuenta de qué color son las ojeras. De esta manera, aquellas verdes, rojas o violeta claro hay que neutralizarlas con un corrector color “peach” o naranja. Y a las que tienen un tono extremadamente violeta o azul, hay que aplicarles un corrector rosado.
Respecto a la textura del corrector, ambos expertos coinciden en que los más fluidos son mejores.
“El corrector en barra generalmente se usa para ocasiones especiales como fotos, videos, matrimonios, etc. Para el día a día lo mejor es tener algo que sea más fluido, porque es más liviano para el contorno de ojos, se satura menos y dura más tiempo”, sostiene el Make-up artist de Lancôme.
Carla Gasic agrega un dato: si se tiene un corrector seco, éste puede mezclarse con crema hidratante de contorno de ojos y así se evitará que se agriete.
También hay que poner atención en la forma en que se aplica el corrector, procedimiento que -según Casanova- siempre debe ser desde el ángulo interno del ojo hacia afuera, es decir sólo hasta el iris.
“Nunca hay que aplicarlo en el ángulo externo del ojo, donde están las líneas de expresión, porque se marcan más”, advierte, y agrega que hay que evitar estirar la zona, ya que el músculo del contorno del ojo se va soltando.
Otra de las prácticas que hay que evitar para obtener buenos resultados, es usar corrector y a la vez base de maquillaje. “No hay que agregarle más capas de producto a esa zona”, sostiene Carla Gasic.
“La base es cuatro veces más densa en su composición que el corrector, entonces si ya tienes un producto que te aportó la cobertura necesaria, lo ideal es no sobresaturarlo, porque el resultado de luminosidad va a durar menos tiempo y se empiezan a marcar las arruguitas”, explica por su parte Casanova.
Secretos de la naturaleza: no hay que olvidarlos
Pero, si el presupuesto no alcanza o no hay a mano un corrector, los secretos de la naturaleza también funcionan. El más conocido es el de las bolsitas de té de manzanilla, hierba que es muy eficaz para combatir la inflamación.
“Lo ideal es ponerse sobre los ojos una bolsita tibia de té de manzanilla. Se deja actuar por cinco minutos, se saca y se aplica el tratamiento normal. Esto hay que hacerlo un par de veces a la semana, no todos los días”, explica el Make-up artist de Lancôme.
Otro famoso tratamiento casero es el de las rodajas de pepino, que al aplicarlas en el contorno de los ojos ayudan a hidratar y descongestionar la zona.
El tomate, por su parte, funciona como astringente. “Puede aplicarse un poco de jugo de tomate en el contorno de los ojos, y esto ayuda a absorber y descongestionar. También tiene un efecto calmante”, sostiene Casanova.
El aloe vera también sirve. Hay que partir una hoja por la mitad, extraer el jugo y aplicarlo en la zona. Se deja actuar de 10 a 15 minutos y se retira con abundante agua tibia. “Esto actúa como antiarrugas, antibolsas y antiojeras”, asegura el Make-up artist de Lancôme.
Carla Gasic va más allá, y afirma que para deshinchar y desinflamar incluso pueden aplicarse productos antihemorroidales o cualquiera que tenga el Hamamelis entre sus componentes.