Terrores sexuales

Las fobias no sólo se manifiestan con insectos, la altura o el mar. En el plano sexual, los miedos exacerbados por situaciones particulares y hasta partes del cuerpo humano pueden paralizar y frustrar una relación amorosa.

15 de Diciembre de 2010 | 15:40 | Emol
Jorge Sánchez, El Mercurio.
La desnudez propia o ajena, una erección y hasta las mujeres o las conversaciones de temas sexuales, las fobias que puede sufrir un ser humano y que atañan a su vida sexual son tan múltiples como los factores que las provocan, y no sólo pueden frustrar el acto amatorio, sino que es posible que trunquen cualquier tipo de relación con una pareja.

Los factores que pueden influir en el desarrollo de estos trastornos, como explica el sexólogo y miembro de la Sociedad Chilena de Sexología, Mauricio Salas, pueden originarse en la niñez y adolescencia, cuando la educación es muy reprimida en cuanto al tema sexual, no permitiendo la normal exploración y conocimiento del cuerpo.

Asimismo, el experto comenta que las fobias sexuales pueden surgir tras un hecho traumático, por baja autoestima y hasta por la inseguridad extrema a una pareja. Estos grandes temores, tanto sexuales como en general, se manifiestan como “miedos irracionales” a determinados actos u cosas, por más que el afectado comprenda que su ansiedad no se debe a un verdadero peligro. Es por eso que requieren de un tratamiento psicológico profundo, que muchas veces se complementa con la presencia de la pareja.

Aquí te mostramos las principales fobias sexuales:

Eurotofobia: Se trata del miedo a los genitales, especialmente a los femeninos, que irracionalmente causan ansiedad a la o el afectado, aunque estén totalmente conscientes de que no les causarán daño alguno, explica Salas.

Gimnofobia: Los gimnofóbicos temen a su propia desnudez y a la de los demás. El sexólogo explica que una de las causas a la que se puede atribuir a este trastorno es la baja autoestima por una belleza idealizada.

Hifalofobia: Este miedo afecta a hombres y se basa en la erección. Simplemente, tratan de evitar cualquier situación que pueda excitarles, para no gatillar la respuesta de su cuerpo y que el resto la note. También se le conoce como itifalofobia y se puede deber a una adolescencia llena de represiones en cuanto al tema sexual, explica el experto.

Falofobia: En este caso, afecta  a las mujeres y son ellas las que sienten pavor del pene.

Vaginismo:  Las causas que pueden provocar que los músculos de la vagina se contraigan involuntariamente, tanto así que imposibiliten una relación sexual, se pueden encontrar en experiencias traumáticas o el miedo al embarazo y la ignorancia sobre la sexualidad.

Venustrafobia: Es la que produce en los hombres taquicardia o hasta tartamudez cuando ven a una mujer linda. Según cuenta Salas, su origen puede estar en el rechazo de una mujer o hasta en los abusos femeninos hacia un hombre.

Erotofobia: Engloba todo. Se trata del miedo irracional a la práctica sexual, a las conversaciones de esa índole y a la pornografía. En cuanto al acto, el sexólogo comenta que el origen puede deberse a la inseguridad de creer que pueden fallar en el desempeño, por lo que impide la erección en los hombres o el orgasmo en las mujeres.