Dignidad ante todo: Entregan valiosos consejos para separarse con la mejor actitud

Mantener la sanidad emocional es fundamental para no empeorar la relación, aunque ya no quede nada por hacer para revivirla. Una experta entrega las pautas para lograrlo.

09 de Enero de 2012 | 09:06 | Emol
Alfredo Cáceres, El Mercurio.
La relación se acabó. Al menos eso quedó claro cuando acordaron separarse legalmente. Es un momento difícil, donde las culpas hacia el otro emergen desde las profundidades de la desilusión y la frustración. El proyecto amoroso y de familia que habían construido juntos se terminó y llegó el momento de finiquitar el asunto de la manera menos dolorosa y digna posible.

Pero “dignidad” no significa ganar a expensas del otro, como lo dice una británica, experta en relaciones, Francine Kaye. “Dignidad -aclara- es que si no puedes llegar a un acuerdo, mantienes tu cabeza en alto, agradeces a la otra persona por permitir expresarte y te retiras como la señorita o caballero que eres”.

Kaye conoce de estos temas. No por nada es la autora de “The divorce doctor”, y entrega a través de su blog reflexiones acerca de las separaciones y ofrece servicios para salvar matrimonios. Pero sabe que a veces no queda nada por hacer.

En esos casos, mantener la sanidad emocional es fundamental para no empeorar aún más las relaciones con el padre o la madre de tus hijos y para no salir más trasquilado/a del quiebre amoroso.

Es por esto que en su sitio web insiste: “Dignidad significa aferrarse a ese lugar dentro tuyo que es humano, justo y compasivo contigo y con la otra persona. (Es estar) siempre dispuesto a ver y oír ambas partes”.

Asimismo, en el medio inglés Daily Mail, publicó varios consejos acerca de cómo mantenerse dignos hasta el final. Estos son:

1.- Termina con la batalla entre los abogados: Intenta dejarle claro a tu representante legal de que no estás en guerra, sino que solo te estás divorciando. Asegurarse de que él será un buen medio de comunicación con la contraparte, colaborando para llegar a los acuerdos, les ahorrará tiempo y dinero, junto con hacer las cosas más dignas para ambos.

Además, “evita provocar a tu ex pareja y responde con prontitud cualquier solicitud de documentación e información”, indica Kaye.

2.- No estés a la defensiva: Reaccionar de manera violenta o tan solo arrebatada, únicamente logrará que se “prolongue la guerra”, como dice la experta.

Sí tu ex  te dice, contrariamente a lo que habían acordado, que quiere ver a los niños tal y tal día, y que ya no va a pagar por eso que antes había aceptado, lo que se recomienda es hablar sin agresividad, y explicarle las complicaciones que esos cambios te traerán a ti y a los niños (sobre todo cuando son muy chicos). Como explica Kaye, se trata de pedir de buena manera -al menos mientras se pueda- que se apegue a lo planeado originalmente.

3.- No sigas con el “juego de la culpa”: La experta recomienda preguntarse directamente ‘¿qué parte de responsabilidad tengo en este conflicto?’. Comprender cuánta culpa se tiene del fin de un matrimonio y en las dificultades que aparecen para llegar a un acuerdo final, ayuda bastante a llegar más rápido a un consenso con la ex pareja. Idealmente, él/ella también debe tener una idea de los errores que cometió para estar hoy donde está.

4.- Los niños no se divorcian: Es responsabilidad de ambas partes asegurarse de que el proceso sea lo menos doloroso posible para sus hijos.

Kaye comenta que para que éstos crezcan de una manera más sana y no tengan desconfianza de las relaciones en su adultez, hay que explicarles que aunque el matrimonio de sus padres no funcionó, “es posible que la mamá y el papá sanen sus corazones y amen de nuevo”.

5.- Hagan un “plan de padres”: Organicen un plan en el que ambos estén de acuerdo y que cubra todas las demandas de la crianza de sus hijos: visitas, vacaciones, actividades del colegio y enfermedades, y en el que ambos padres estén perfectamente informados de cada aspecto de la vida de los niños.

“Si sus hijos tienen problemas de cualquier tipo, dejen a un lado sus propios conflictos y conversen sobre la mejor manera de lidiar con ellos. Los dos compartirán ideas diferentes y ambas maneras (de ver las cosas) tendrán sus méritos”, cometa la experta.

6.- Viviendo con el enemigo: Le ocurrió a Ignacia Allamand y a Tiago Correa, que cuando se separaron, siguieron viviendo juntos por un tiempo.

En estos casos, Kaye recomienda fijar límites personales acerca de la convivencia, por ejemplo, cómo será el trato al hablar, cómo se repartirán las cuentas de la casa, qué se compartirá en cuanto a la comida y tareas del hogar, cuál será tu espacio y tiempo personal, cómo se comportarán como padres y dónde dormirá cada uno.

7.- Recupera tu identidad: “Hay vida después del divorcio”, asegura la experta. Por eso es importante saber qué es lo que se espera de la propia vida tras una separación, cuáles son tus expectativas, las actividades que te gustaría realizar y el tiempo que destinarás en tu persona.

Un divorcio, aunque triste, es una oportunidad para rediseñar la propia vida y la manera en que deseas vivirla. Pero para que esta etapa sea sana y, como diría Kaye, “digna”, es importante dejar de buscar culpas en el otro y aceptar lo sucedido como algo que pasó por las circunstancias que ambos tuvieron en ese minuto.

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