Stiper, la acupuntura sin agujas que poco a poco toma vuelo en Chile

Utiliza almohadillas de cuarzo que pueden quedar puestas varios días. Como es una terapia indolora y no invasiva, es especial para niños y personas sensibles.

24 de Agosto de 2012 | 16:15 | Por M. Francisca Prieto, Emol
Seguramente más de alguna vez has oído hablar de la acupuntura, la técnica de la medicina tradicional china en la que se insertan y manipulan agujas en el cuerpo con el objetivo de curar dolencias y enfermedades. También es probable que no se te haya pasado por la cabeza realizarte esta terapia complementaria, ya que piensas que los pinchazos son dolorosos o te dejarán heridas. Y aunque los terapeutas que la hacen aseguran que no es así, si no te convences quizás te sirva saber que existen otros tipos de acupuntura en la que no se utilizan agujas. Está, por ejemplo, la digitopuntura, que se realiza con los dedos, pero también hay una alternativa más novedosa y vanguardista que se conoce como stiperpuntura.

"Es una forma más de activar los puntos de acupuntura (...) es como la forma química de activarlos. Se puede hacer tocándolos (digitopuntura), con agujas (acupuntura) y con los stiper, que vendrían a ser como una forma química de estimularlos", explica la terapeuta profesional Joyce Garcés.

Pero, ¿en qué consiste exactamente? Así como en el acupuntura tradicional se utilizan agujas, en la stiperpuntura se trabaja con almohadillas de cuarzo, un mineral que -afirma la terapeuta- tiene muchas bondades, entre ellas ser un transmisor, un regulador y un limpiador de energía. De esta manera, los stiper se fijan a la piel con una cinta adhesiva, y se dejan puestos en determinados puntos por entre dos y seis días, lo que a juicio de Joyce Garcés es una de las grandes ventajas de esta técnica.

Asimismo, la terapeuta sostiene que, al no ocupar agujas, la stiperpuntura es especial para los niños y las personas más sensibles, aunque en realidad está orientada a todo tipo de personas -incluso embarazadas-, ya que es una terapia no invasiva y que no tiene efectos secundarios.

Joyce Garcés cuenta que la stiperpuntura fue creada en España por Pedro Plaja, doctor en homeopatía, y su mujer Milagros, con quienes la terapeuta trabajó. "Vi resultados, con familias enteras rodeando su casa todos los días y todo el día, porque ellos se dedican a esto por completo. Me convenció, me gustó y lo traje a Chile", relata.

Una vez en nuestro país, Garcés presentó la stiperpuntura en el Hospital San José, el cual cuenta con un centro de terapias complementarias. Posteriormente, Pedro Plaja la facultó para realizar talleres. "Los primeros eran básicos, baratos, para que la conocieran y después se fueron ampliando. Ahora ya se llaman cursos y tienen una duración de ocho horas", señala.

Es tal el vuelo que ha ido tomando esta terapia, que en septiembre Joyce Garcés abrirá una consulta donde la stiperpuntura "será la protagonista absoluta" -afirma-, aunque también trabajará con médicos alópatas y psicólogos.

¿Para qué sirve?

Es importante tener claro que la stiperpuntura es una terapia complementaria que no reemplaza a ningún tratamiento médico. Sus usos son bastante diversos y muy similares a los de la acupuntura con agujas. En el caso de los adultos, Joyce Garcés señala que fundamentalmente sirve para combatir todo tipo de dolores: musculares, óseos, articulares, circulatorios, ginecológicos (como el síndrome premenstrual), gastrointestinales, etc.

Para los niños, en tanto, es muy útil para tratar problemas de concentración, déficit atencional y enuresis o dificultad para controlar esfínter.

También ayuda a controlar la ansiedad y es por esto que con ella se pueden tratar adicciones, como el cigarro o trastornos de alimentación.

La terapeuta agrega que un aspecto interesante de la stiperpuntura es que el paciente puede autotratarse. "En las primeras sesiones se le enseña al paciente a ponerse los stiper y luego puede hacerlo solo. Por ejemplo, a los niños se les pregunta qué color prefieren, se complementa con los chacras y el niño aprende (...) Después él solo se los pide a la mamá -que lo ha acompañado a las sesiones- y ella ya sabe dónde ponerlo", explica.

Eso sí, Joyce Garcés resalta que la stiperpuntura no sólo consiste en combatir el dolor, sino que es una terapia que trabaja más allá. "Vamos a la causa, analizamos para llegar al meollo de por qué se produce el dolor. Lo lindo es que calma el efecto, pero al mismo tiempo profundiza en la causa", concluye.

Sexto aniversario
El 24 de noviembre próximo se cumplen seis años de que Joyce Garcés trajo la stiperpuntura a Chile, aniversario que celebrará en el antiguo Hospital San José, recinto que fue el primero en abrirle sus puertas. Allí dará a conocer la disciplina, mostrará su trabajo y realizará una sanación colectiva. Además, Pedro Plaja y su esposa estarán disponibles para responder preguntas vía Skype. Si te interesa asistir, la celebración tendrá lugar entre las 11:00 y las 13:00, y la entrada será gratuita, aunque se solicita confirmar la asistencia.
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