500 de salmón, cebollín, ciboulette, queso parmesano, salsa de mostaza, limón, aceite de oliva, sal, pimienta.
Limpiar bien el salmón dejándolo sin piel y grasa. Luego se aluza y enfría, podemos poner a congelar o sólo enfriar de esta forma, se nos hará mas fácil cortarlo delgado.
Una vez cortado, ponerlo sobre un plato y agregar cebollín picados en forma de cuadraditos pequeños (brunoise), ciboulette, queso parmesano y condimentos.
Hay que tratar de no saturar los sabores con los condimentos, agregar poco de todo.