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¿Malos padres? El porqué los chilenos no toman el post natal

A dos años de la entrada en vigencia del postnatal parental, sólo un 0,2% de los papás se ha tomado la licencia. Expertos aducen problemas de diseño en la ley.

25 de Octubre de 2013 | 16:17 | Emol
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Modernos, activos y muy participativos en la crianza de sus hijos son los llamados nuevos padres de hoy. Sin embargo, las cifras indican que la presencia de los padres en el período postnatal sigue siendo bajísima. Y, por tanto, se puede cuestionar que el perfil del nuevo padre es una realidad sólo de unos pocos.

Tal vez, ilusoriamente, se pensó que los papás se tomarían en masa el permiso parental que la ley les otorgó hace dos años, pero según los datos de la Superintendencia de Seguridad Social, indican que sólo 485 hombres de un total 169.184 autorizaciones, han hecho uso de este beneficio.

La explicación de esta alarmante cifra, de acuerdo a lo que afirma Francisco Aguayo, psicólogo y director de EME, Masculinidades y Equidad de Género (www.eme.cl), se debe a que la modificación de la ley 20.545, en el 2011, que extendió el postnatal de la madre de doce a dieciocho semanas, estableció también que son las madres las que deciden, si el padre se toma o no su permiso a contar de la séptima hasta la 12 ó 18 semana, ya que la ley establece que el permiso del padre debe ubicarse al final del período de la licencia.

“Sabíamos que los papás no se tomarían la licencia parental, porque la madre tiene que sacrificar parte de su postnatal para que el padre pueda tomarlo, y ese tiempo coincide con el período recomendado de lactancia”, argumenta Aguayo. Esto quiere decir, que la madre podría ceder las ultimas 6 semanas a tiempo completo o las últimas 12 a medio tiempo, con el mismo tope de salario, pero a opinión del experto, esto resulta igual de difícil.

En ese sentido, dice que la experiencia muestra que a los hombres se les paga más, por lo que, el costo económico para los hogares donde el padre se toma el permiso sería mayor por el tope que tiene la Ley.

“En consecuencia no es un verdadero postnatal masculino, ni una política de paternidad, ni una política de equidad de género en el cuidado”, asegura el psicólogo.

A su juicio, un buen diseño, sería un postnatal intransferible, con sistema de cuota. Es decir, si no se toma se pierde. O bien, agregar una cuota de paternidad, que considere un mes o seis semanas exclusivas para el padre, a tomar después de los 5.5 meses de la madre, con incentivos asociados a tomarlo.

“Creo que el postnatal masculino necesita modificaciones. Sugerimos 4 semanas posterior al nacimiento para todos los padres trabajadores. Y otro período de 4 semanas a tomar dentro del primer año con mismo tope que el postnatal para las madres”, propone Francisco Aguayo.

Rol de padre

“Un padre que participa en la crianza desde pequeños, que muda, que lleva al doctor, que intenta calmar a su hijo y que también se encarga de lo cotidiano, logrará establecer un vínculo más fuerte, cercano y recíproco”, afirma la psicóloga Loreto Carvacho Köstner, experta en relaciones de género, maternidad y trabajo (loretocarvacho@gmail.com)

La especialista, piensa que si sólo 485 padres se tomaron la licencia postnatal, nos alerta y habla de que, se necesita en forma urgente invitar a que los padres se sumen a la tarea de crianza primeriza.

Para que eso ocurra, la psicóloga llama a revisar los obstáculos que se interponen en esa decisión, partiendo por las largas y exigentes jornadas laborales, que les impiden salir del trabajo para llevar a los hijos al doctor, ir a buscar al colegio/jardín, llegar temprano a la casa a dar comida y acostar a los niños.

“La licencia de postnatal para los hombres tiene problemas de diseño. Por un lado, implica que la madre tiene que volver a trabajar y, con ello, se pone en riesgo la lactancia exclusiva hasta los seis meses de vida de la guagua. Por otro, no permite la coexistencia de los permisos, es decir que la madre se tome una media jornada y el padre la otra”, opina.

Alega, la psicóloga, que no existen tampoco políticas que permitan asegurar la participación de los hombres en el cuidado de los hijos. Por ejemplo, licencias parentales frente a enfermedades graves de los hijos.

“Aunque también pienso que no todos los hombres valoran el tiempo con sus hijos ni entienden que llevarlos al doctor, cuidarlos cuando están enfermos, ir a buscarlos al colegio, ayudar con las tareas, son una excelente manera de alcanzar cercanía emocional con ellos”, advierte.

En ese sentido, Francisco Aguayo, asegura que las personas que tuvieron un padre involucrado en el cuidado y la crianza presentan, en promedio, mejores indicadores de desarrollo en áreas como la cognitiva, emocional, salud mental, entre otras.

“Un estudio reciente de la OCDE en 4 países muestra que aquellos padres que han tomado varios días de postnatal participan más en tareas de cuidado y sus hijos muestran un mejor desarrollo”, fundamenta.

De todas maneras, pese a las dificultades en la ley, Loreto Carvacho observa que la crianza de los hijos exige voluntad, tanto de la madre para dar espacio al padre y del padre para participar no sólo a través del juego. “Necesitamos también la voluntad de la sociedad en permitir que el padre se haga cargo de los hijos y no solo tenga un rol proveedor. Con esta suma de voluntades, hijos e hijas serán los más beneficiados, tendrán un sostén emocional más fuerte de dos padres que de igual manera pueden contener, cuidar y ayudar cuando los necesiten”, reflexiona Carvacho.

Además, para no castigar tanto al permiso postnatal parental, el psicólogo Aguayo, comenta que la licencia masculina es una de las mejores políticas para promover que los hombres entren al mundo del cuidado y se equipare, por fin, las tareas que lleva la mujer en la casa y con el cuidado de los hijos, en comparación con el hombre.
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