¡Que el rol de madre no te consuma! Cuatro consejos para que no dejes de ser mujer

Muchas mujeres priorizan el bienestar familiar, sacrificando sus propios sueños, deseos y pasiones. Si eres una de ellas, estos tips te servirán.

22 de Mayo de 2015 | 10:59 | Emol
Que las demandas familiares son absorbentes, no hay duda alguna. Y si lo vives desde la experiencia de mujer sola a cargo de los hijos, es muy probable que estés llena de tareas que copen tu agenda y energía. Sacar adelante el proyecto familiar es una labor en la que muchas mujeres no escatiman en empeño y recursos, luchando por cubrir todas las necesidades físicas y emocionales de sus hijos.

Y en paralelo, son muchas las que reconocen -algunas en silencio- que lo que perdieron en el camino fue su propia vida, que priorizando el bienestar familiar sacrificaron ese lado personal que algún día tuvieron y en donde habitaban sueños, deseos y pasiones propias.

Si hoy te observas en ese lugar, sobreviviendo más que viviendo, te podrán servir las orientaciones que entrega la coach del amor Cristina Vásconez para que tus legítimas obligaciones diarias, el trabajo o las urgencias de los hijos no te quiten el aliento y consuman toda tu energía, llevando a postergarte detrás del rol. ¡Toma nota!

1. No te desconectes: Que el ejercicio de la maternidad puede ser una experiencia importante en una mujer, que duda hay de ello. Pero no establece ninguna relación con los otros ámbitos también necesarios, que aportan positivamente en la valoración y confianza, y que contribuyen en tu autoestima. Luchar por ello es defender el reencuentro con ti misma, con el amor personal, ese valor que nunca nadie debiera quitarte.

2. No transmitas "mala onda": Está claro que ninguna madre conscientemente quiere perjudicar a sus hijos. Sin embargo, a veces sin darse cuenta, los involucran en su desesperanza, en su mal humor, culpando al mundo de sus apremios y aunque intenten ocultarlo siendo incluso complacientes con ellos, no son capaces de contagiarles la alegría de vivir. Rehacerte es también una forma de amar a tus hijos.

3. No dejes de ser femenina: La femineidad es una cualidad inherente a la mujer y que requiere ser aplicada, ser vivida en la cotidianeidad. Abarca desde la coquetería básica, lo estético, al simple y legítimo juego con el sexo opuesto. Es éste un ámbito esencial porque pone de manifiesto las posibilidades de conquista, de seducción e incluso de competencia que podrán restituir el amor propio. Apegarse sólo al rol de madre y dejar al lado este aspecto es un camino directo al resentimiento, la apatía y al vivir de manera fraccionada.

4. Recuerda que sólo hay una vida: El tiempo como solución de olvido, ha generado miles de páginas escritas y son millares los seres que bregarían por detenerlo. Al no haber reparado en ese transcurso inmisericorde, son muchas las mujeres que dejan sus vidas a un lado, postergándose en nombre del amor a los hijos, y que repentinamente notan que aquellas personitas que llenaban su atención, de pronto tienen sus propias vidas y ya no son requeridas como antes. Se asoma así el "Síndrome del Nido Vacío" y con ello, un sentimiento crudo, de orfandad y de postergación inútil.

Muchos de estos temas son de los que se tratan en los Talleres de Coaching para el Amor que dicta Cristina Vásconez (un nuevo taller parte el próximo martes 26, informaciones en contacto@puntopartida.cl). Luego de una separación "es hora de emprender una nueva lucha, ésa que se refiere a combatir miedos y hasta la desidia. No quedarse en el rol de madre sino también ejercer otros aspectos que componen a una mujer, buscando un equilibrio justo entre aquellas tareas que demanda la vida con las otras tantas que instalen una justa y necesaria sonrisa en el corazón", dice la experta.
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