
Antes de congelarlas, hay que lavarlas y secarlas cuidadosamente. Hay algunas que soportan muy bien las bajas temperaturas, como las frutillas, el plátano, la sandía, el melón, las frambuesas y las cerezas. Un dato: las frutas congeladas son excelentes para preparar batidos, helados y postres.

Si bien la gran mayoría se pueden congelar, no se recomienda hacerlo con las que comúnmente se comen crudas -tomates, pepinos, lechugas, pimentones, etc.-, ya que el frío afecta su textura, color, sabor y valor nutricional. Para cocinarlas, no es necesario descongelarlas y se pueden hervir directamente. Las verduras y hortalizas pueden estar hasta un año en el freezer.

Un útil tip es añadir un poco de aceite antes de meterlos al freezer. Esto permitirá que sea más fácil recalentarlos al momento de ser descongelados.

Se trata de carnes un poco más delicadas, por lo que sólo deben congelarse si están muy frescos. En el caso de los mariscos, es importante cocerlos antes de congelar. Los pescados, en tanto, hay que lavarlos y secarlos bien antes de exponerlos a bajas temperaturas.

Se pueden congelar crudos o cocidos. En el primer caso, es mejor no lavarlos para no disminuir su calidad. Sólo basta con limpiarlos bien y sacar los restos de grasa.
Las carnes rojas pueden estar en el freezer hasta un año. Y si al momento de descongelarlas están negras, no te asustes, no significa que se hayan descompuesto. Sólo es un efecto natural de su congelación.

Se puede congelar hasta por tres meses. Para ello hay que guardarlo en bolsas aptas para congelar alimentos. Para descongelarlo, se puede tostar directamente o dejarlo a temperatura ambiente.

No se pueden congelar crudos ni enteros. Sólo está la posibilidad de hacerlo cuando están batidos, o separando las yemas de las claras.

Lo ideal es repartirlos en diferentes recipientes, de acuerdo a las porciones que se necesiten. No deben llenarse hasta el borde ya que, al congelarse, el contenido se expande. Los únicos platos que no se pueden congelar son los que contengan algún tipo de salsa o crema, pues la harina o el almidón se cortan a temperaturas muy bajas.