EFE (imagen referencial)
SANTIAGO.- Una cirujana musulmana, cuya identidad no ha sido develada, abandonó la sala de operaciones de un hospital del Reino Unido luego de que el anestesista de turno la increpara por intentar operar con el niqab, prenda religiosa que cubre la mayor parte de la cara y que está prohibida por varias legislaciones europeas. El médico acusado, Vladislav Rogozov, se defendió calificando a la multiculturalidad como un "fracaso".
Posterior a los hechos, la aludida acusó de manera formal al doctor, de descendencia checa y con más de 10 años trabajando en el Reino Unido, de discriminación racial.
Rogozov se defendió apelando al estatuto que prohíbe el uso de prendas religiosas en centros de operación y teatros, ya que "pueden ser un foco de infección y contagio hacia terceros".
Vladislav Rogozov, que se desempeñaba como anestesista en el hospital Sheffield's Royal Hampshire, negó cualquier comportamiento xenófobo de su parte y aseguró que "no toleraría ninguna práctica que ponga en riesgo la vida de los pacientes".
"Le pedí a la cirujana que se quitara el niqab para respetar el reglamento interno. Luego de una discusión que se sostuvo con respeto, decencia y amplios argumentos, la doctora decidió abandonar la sala, por lo que tuve que buscar un reemplazante de emergencia" explicó.
Según informó el "Daily Mail", otra de las situaciones que incomodan a varios internos y que tienen lugar en el mismo establecimiento, son las "pausas para rezar" que se toman los médicos musulmanes entre operaciones, como también el recitar el Corán durante procedimientos quirúrgicos.
El anestesista aseguró que ninguno de sus compañeros quería expresar su incomodidad públicamente ante estos hechos por miedo a ser calificados de racistas.
"Si los médicos de un país desarrollado tienen miedo de ser acusados de racismo y ponen en riesgo la vida de un paciente, podemos ver cuán absurda es la multiculturalidad" sostuvo en su blog oficial.
Rogozov es hijo de un cirujano ruso famoso por tener que cortar su propio apéndice durante una expedición soviética a la Antártica en 1961.