La pequeña de India nació por cesárea.
A fines de mayo pasado, todo el mundo quedó sorprendido con el nacimiento en India de una niña "extra grande". La pequeña pesó 6,8 kilogramos, más del doble de lo que pesa una guagua normal.
Y a pesar de que los médicos que la atendieron tanto a ella como a su madre, de tan solo 19 años, aseguraron que ambas estaban sanas, los riesgos que presentan los bebés macrosómicos -es decir, recién nacidos cuyo peso supera los 4,3 kilogramos- son las hipoglicemias neonatales (concentración de la glucosa en la sangre anormalmente baja) y el traumatismo obstétrico del parto. Este último se puede presentar en un 10 a 15 por ciento de aquellos bebés macrosómicos que nacen por parto vaginal, ya que pueden sufrir retención de hombro y parálisis braquial. En tanto, la madre también puede tener consecuencias, como desgarros vaginales y lesiones en el canal del parto.
¿Cuál es el fenómeno que favorece la macrosomía fetal? Generalmente, es una consecuencia de diabetes gestacional. Para su diagnóstico tradicionalmente, realizamos el test de tolerancia a la glucosa entre las 24 y 28 semanas de embarazo. Hecho el diagnóstico de diabetes les indicamos una dieta basada en la restricción de hidratos de carbono, enfocados en bajar la glicemia, ya que la combinación de hiperglicemia y niveles altos de insulina es el promotor del crecimiento fetal exagerado.
Sin embargo, gracias a un reciente estudio que realizamos en el Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Red de Salud UC CHRISTUS -efectuada entre los años 1998 y 2011 en un total de 251 pacientes- llegamos a la conclusión de que los triglicéridos elevados también se asocian con un crecimiento excesivo del feto.
¿Qué importancia tiene este descubrimiento? Muchísima, ya que cambia el paradigma en relación al tratamiento de las embarazadas que presentan diabetes gestacional.
Antes de obtener los resultados de esta investigación, cuando confirmábamos que se mantenía la macrosomía fetal en aquellas pacientes a quienes se les había indicado un régimen bajo en hidratos de carbono, las responsabilizábamos a ellas mismas de no haber seguido la dieta correctamente o de realizarla sólo un poco antes de los controles médicos. No nos dábamos cuenta que la otra vía de crecimiento de la guagua eran los triglicéridos.
Por lo tanto, ahora nos enfrentamos a la necesidad de explorar los lípidos de estas pacientes para indicarles una dieta más específica que logre disminuir el tamaño de su bebé. La consejería nutricional integral sobre la base de la mejor evidencia médica nos permite entregar un mejor tratamiento a nuestras pacientes en favor de un embarazo más seguro y recién nacidos más saludables.
Saludos,
José Andrés Poblete, jefe de división de Obstetricia y Ginecología de Red de Salud UC CHRISTUS.