SANTIAGO.- "Uno de los mejores días de mi vida", fueron las palabras con que Casey Neistat describió la experiencia que vivió a bordo del vuelo de Emirates Airlines que lo llevó de Dubai a Nueva York. Y no es que durante el trayecto no haya habido turbulencias o a su lado se haya sentado una mujer estupenda y simpática, sino que porque el famoso vlogger fue privilegiado con un upgrade que le significó viajar 14 horas en un asiento de primera clase de ¡14 millones de pesos!
Y como lo que le ocurrió no es algo que pase todos los días, Casey registró en video todos y cada uno de los detalles de su periplo, como por ejemplo las puertas electrónicas correderas que crearon una especie de "capullo" que lo aisló del resto de los pasajeros.
El lujoso asiento contaba con un mini-bar privado, en cuyo interior había agua, limonada y bebidas cola. Pero si nada de eso le gustaba, tenía la opción de pedir un whisky Glenfiddich de 21 años o un vodka Grey Goose.
En cuanto a la comida, un extenso menú de cuero le ofrecía diversos platos, como caballa ahumada con mayonesa de wasabi en pan integral de centeno; queso feta marinado con caviar de berenjena y shichimi (mezcla de especies típica de la cocina japonesa); o caviar con cebolla picada, huevo rallado, crema ácida, tostadas y tortillas blinis.
"Puedes pedir lo que quieras, cuando quieras (...) Si pides algo, ellos lo cocinan ahí y en el momento, como estar en un restaurante", relató el vlogger.
Pijama, cama y ducha
Tras la comida, Casey revisó la bolsa de regalos que le habían entregado, donde encontró artículos de tocador de lujo, pantuflas y hasta un pijama. Claro, porque su asiento podía transformarse en una cama con sábanas, almohada y cobertor. "Más cómodo que la cama de mi casa, es tan acogedor", estimó.
Pero las sorpresas no se habían terminado, ya que poco antes de aterrizar un miembro de la tripulación le informó que pronto le tocaría su turno en la ducha.
"Tuve 30 minutos en el baño para hacer lo que quisiera y cinco minutos de agua caliente", contó el vlogger.
Después de las 14 horas de lujos, Casey concluyó que volar en primera clase "realmente hace cambiar toda tu relación con los viajes".

El vlogger camina por el baño de primera clase (Casey Neistat / Youtube)