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Pesa tu vida: No elijas ser pasivo por el temor al qué dirán

Esta semana nuestra bloguera Denisse Fuentes cuenta cómo vivió la Teletón y revela las ganas que tiene de ser la protagonista de una hazaña como la de Don Francisco, para generar un cambio respecto a cómo se ven los trastornos alimenticios en Chile.

09 de Diciembre de 2016 | 13:42 | Por Denisse Fuentes
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Cristián Carvallo, El Mercurio
Hace una semana vivimos otra Teletón en nuestro país, "El abrazo de Chile", el eslogan que se eligió para este año. Cada vez que empiezan estas 27 horas, se siente y respira verdaderamente el significado de amor en este país. Nos convertimos en un solo Chile, en una sola nación abierta, sin críticas ni prejuicios. No importa el color de tu voto en la urna, la camiseta que defiendes cada domingo en el fútbol o a qué Dios le rezas (si es que lo haces). Porque independiente de las opiniones, de las diversas formas de pensar, de mirar y ver la vida, esas 27 horas de amor nos unen y reúnen en un solo objetivo, una sola causa, que nos vuelve nobles y nos hace, aunque sea una vez en el año, tomar decisiones como país desde el amor y lejos del miedo.

Siempre he pensado que uno en la vida tiene dos maneras de moverse: desde el miedo o desde el amor. Desde el miedo todo se estanca, da paso al egoísmo, al egocentrismo, oportunismo y a tantos más sentimientos negativos. En cambio, desde el amor es donde se alcanzan los sueños, donde todo se hace posible, desde donde verdaderamente se construye.

Chile respondió, no falló, pasó y sobrepasó la meta un año más. Pasada la medianoche del sábado, estas 27 horas de amor llegaban a su fin y era el minuto de dar "El abrazo de Chile". Yo lo veía desde mi casa junto a mi mamá y en ese minuto ella me dijo que teníamos que abrazarnos. Su gesto me causó tanta ternura, que la abracé fuertísimo. Fue uno de esos abrazos que traspasan el alma y en los que las palabras sobran.

Miré la pantalla del televisor y vi un Estadio Nacional repleto y completo abrazándose. Incluso los animadores que compiten por puntos de rating lo hacían. Es en momentos como ese cuando dan ganas de detener el tiempo, de impedir que el reloj siga avanzando, para que ese abrazo y esa meta se sumen tantas otras causas y metas que como sociedad debemos alcanzar.

Muchas de las historias que escuché en la Teletón repetían la misma frase: "No creía que me podía pasar a mi… Nadie está libre". Sí, porque no sé por qué a los seres humanos -entre los que obviamente me incluyo- nos tiene que pasar algo para sentir, solidarizar, entender y dejar de criticar.

Sin embargo, hay mucho que no logran empatizar y siguen siendo pasivos. Lloran y viven la pena, pero ahí se quedan sin hacer nada. ¿Por qué? ¿Por miedo? ¿Por el qué dirán? ¡Qué importa lo que diga el de al lado! En vez de preocuparnos de eso, mucho mejor es enseñar con nuestra experiencia de vida.

Hay muchas causas nobles en este país que nacen, la mayoría de ellas, de personas que han vivido esas realidades, de alguna u otra manera. La mía -bien saben- nadie me la contó, sino que la viví en primera persona, y desde ahí nacen mi fuerza y trabajo por hacer cambiar todas las falencias que hay en lo que a trastornos alimenticios se refiere.

Me da mucha pena cuando me topo con gente que vive estas enfermedades y eligen seguir siendo pasivos por temor al tan cuestionado "que dirán".

A esas personas les digo: ¿saben lo cuestionado que fue Don Francisco cuando partió con las Teletón? ¿Ustedes creen que le tenían fe? Muy poca gente creyó en él, pero él eligió desde el amor, no tuvo miedo, tenía la fiel convicción de hacer algo y de generar un cambio, y lo logró. Porque nada es imposible cuando se elige, decide y actúa desde ahí.

Yo decido desde ahí y espero en muchos años más contar con una hazaña algo por lo menos parecida y similar a la de él. Creerán que estoy loca, ¿cómo voy a querer o aspirar a eso? Pues sí, aspiro a eso y más, no estoy loca, estoy más cuerda y clara que nunca, con más convicción y determinación que nunca en mi vida. Porque tengo fe, porque decido desde el amor y porque no me estanco por el miedo ni por los obstáculos del camino. Porque creo en esto, porque quiero un país con conciencia de alma y cuerpo, alejado de una imagen y fantasma de kilos y calorías. Creo en un "abrazo de Chile" que mira con el corazón y que no espera a que alguien cerca de él esté muriendo, padeciendo o sufriendo una de estas enfermedades para hacer su donación. Porque no pido dinero, sino que es un llamado de conciencia el que estoy haciendo.

Denisse Fuentes Estrada, Fundadora & Directora Fundación "Pesa Tu Vida" (www.pesatuvida.cl; Facebook: Pesa Tu Vida; Twitter: @PesaTuVida/@D_FUENTESE; Instagram: Pesa Tu Vida/Denisse.fuentes.e); autora de "La Dieta de la Muerte"; Joven Líder 2015; Diplomada Internacional en Coaching Neurolingüístico.