Hasta la década de 1970 era habitual que las mujeres irlandesas dejaran sus puestos de trabajo tras casarse.
El Mercurio (Imagen referencial)
El Gobierno irlandés informó que convocará, en noviembre próximo, a un referéndum para reformar la Constitución y modificar –si así lo decide la ciudadanía– el contenido de dos artículos considerados sexistas y discriminatorios contra la mujer.
"Las mujeres y niñas de este país han cargado de manera desproporcionada y durante demasiado tiempo con las responsabilidades de los cuidados"
Leo Varadkar, primer ministro irlandés
El Ejecutivo –que lo integra una coalición de democristianos, centristas y verdes– tomó la decisión tras considerar las conclusiones de la llamada Asamblea Ciudadana –órgano consultivo compuesto por individuos y expertos–, que recomendó hace dos años reformar dos artículos (el 41 y 42) de la Carta Magna, y eliminar el texto incluido en la cláusula 41.2, en el que se hace referencia a la posición de la mujer "dentro del hogar".
En ese párrafo, la República de Irlanda "reconoce que, por su papel dentro del hogar, la mujer aporta al Estado un apoyo sin el cual no se puede lograr el bien común".
El texto –criticado por su lenguaje sexista por la mayoría de los partidos, grupos de activistas y la citada Asamblea– agrega que las autoridades, "en consecuencia, deben esforzarse por asegurar que las madres no están obligadas por necesidad económica a trabajar (fuera de casa) y descuidar sus deberes en el hogar".
Hasta principios de la década de 1970, era habitual que las mujeres irlandesas dejaran sus puestos de trabajo tras casarse, sobre todo en el sector público, y aunque esa práctica desapareció hace un tiempo, dicha cláusula entorpece el avance de la lucha por la igualdad, según la Asamblea Ciudadana.
Asimismo, recomienda que la Constitución irlandesa, redactada en 1937, incluya referencias explícitas a la igualdad de género y en contra de cualquier tipo de discriminación.
El primer ministro irlandés, Leo Varadkar –de origen indio y abiertamente gay– declaró al anunciar esta consulta que las mujeres y niñas de este país han "cargado de manera desproporcionada y durante demasiado tiempo con las responsabilidades de los cuidados".
"Han sido discriminadas en el hogar y los lugares de trabajo, han sido cosificadas o han vivido con miedo a la violencia de género o doméstica", aseguró el jefe del Gobierno.
Varadkar subrayó que ese país es una "república inacabada" hasta que no se consiga la "igualdad total entre hombres y mujeres", y consideró como un paso hacia adelante la eliminación de un "lenguaje anticuado" que hace referencia "a la mujer en el hogar".