El juez de la Audiencia Nacional de España, Francisco de Jorge, aplazó para el próximo 2 de enero la declaración de la jugadora Jenni Hermoso en el marco de la investigación al ex presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, por el beso que le dio sin su consentimiento tras la final del Mundial en Sidney (Australia).
La futbolista debía comparecer el próximo martes en la Audiencia Nacional, pero tanto la defensa de Rubiales como el director de marketing de la RFEF, Rubén Rivera -también investigado-, solicitaron cambiar la declaración por problemas de agenda.
La comparecencia de Jenni Hermoso es una diligencia clave en la causa en la que se investiga a Rubiales y a oros tres miembros de su equipo por
delitos de agresión sexual y coacciones.
Aunque todavía no ha dado su versión ante el juez, lo hizo ante la Fiscalía, que acabó presentando una querella contra Rubiales tras escuchar a la jugadora.
En aquella declaración, prestada el 5 de septiembre, apenas unos días después de la final del Mundial, Jenni Hermoso denunció formalmente ante la Fiscalía que el beso en la boca que le dio su superior no fue consentido y añadió que ella y su entorno se sintieron presionados por Rubiales y su equipo para que le defendiese públicamente.
Tras recabar la versión de la internacional, la Fiscalía se querelló contra Rubiales en la Audiencia Nacional y el juez acabó abriendo una causa contra él, en la que también están investigados por coacciones el ex seleccionador Jorge Vilda, el director de la selección masculina, Albert Luque; y el director de marketing de la RFEF, Rubén Rivera.
Los
cuatro negaron haber presionado a la jugadora o a su entorno más cercano y el propio Rubiales
sigue manteniendo que el beso fue consentido fruto de la "efusividad" y "espontaneidad" de la celebración de la victoria de la selección.