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Dejar de fumar, incluso a una edad tardía, reduce el riesgo de demencia y deterioro cognitivo

Investigadores del University College de Londres revelaron que quienes abandonan el tabaco después de los 40 años presentan una pérdida de memoria y fluidez verbal menor que quienes siguen fumando.

14 de Octubre de 2025 | 17:00 | EFE / Editado por Vladimir Núñez, Emol
Dejar el cigarro no solo alivia los pulmones y el corazón, también protege el cerebro, según reveló una investigación del University College de Londres (UCL), publicada en la revista The Lancet Healthy Longevity.

La investigación comprobó que las personas que abandonan el tabaco a partir de los 40 años reducen considerablemente su riesgo de deterioro cognitivo y demencia frente a quienes continúan fumando.

El estudio analizó datos de casi 9.500 adultos de 12 países, concluyendo que dejar de fumar se asocia con un envejecimiento cerebral más lento.

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  • Los investigadores, del University College de Londres (UCL), vieron que las capacidades cognitivas de los participantes que habían dejado de fumar a partir de los 40 años, como la memoria o la fluidez verbal, disminuyeron significativamente menos que las de sus homólogos fumadores en los seis años siguientes a haber abandonado el tabaco.
  • Imagen referencial de una persona fumando. | Unsplash
  • Hace décadas que los científicos comprobaron que fumar perjudica el cerebro, en parte porque afecta a la salud cardiovascular, dañando los vasos sanguíneos que le suministran oxígeno.
  • Además, perjudica al deterioro cognitivo porque provoca inflamación crónica, lo que deriva en un mayor estrés oxidativo que destruye las neuronas.
  • Investigaciones previas ya habían detectado una mejora de la salud cerebral a corto plazo cuando una persona dejaba de fumar, pero hasta ahora se desconocía, en gran medida, si esa mejora se mantenía en el tiempo, especialmente en personas que abandonan el tabaco después de los 50 años.
  • Menor pérdida de memoria

  • Para averiguarlo, los autores analizaron los datos de tres estudios en curso, en los que un grupo representativo de personas de 12 países respondían a una encuesta médica cada dos años.
  • Las muestras corresponden a España, Austria, Alemania, Suecia, Holanda, Italia, Francia, Dinamarca, Suiza, Bélgica, Estados Unidos, y el Reino Unido.
  • Los investigadores compararon los datos de más de 4.700 participantes que dejaron de fumar con un número similar de personas que siguieron fumando, todos mayores de 40 años, con una media de edad de 58 años.
  • Imagen referencial de un hombre mayor de 40 años fumando. | Freepik
  • Los dos grupos se emparejaron en función de sus puntuaciones cognitivas iniciales y otros factores como la edad, el sexo, el nivel de educación y el país de nacimiento.
  • Durante los seis años previos a que los participantes de un grupo dejaran de fumar, las puntuaciones de deterioro cognitivo de ambas muestras disminuyeron a un ritmo similar en pruebas de memoria y fluidez verbal.
  • Pero a raíz de que uno de los dos grupos abandonara el tabaco, las trayectorias divergieron en los seis años siguientes.
  • Las personas que dejaron de fumar tuvieron una tasa de deterioro de la fluidez verbal un 50% más lenta, de media, que quienes siguieron fumando, y una pérdida de memoria un 20% inferior a la de los fumadores.
  • Imagen referencial de un escáner cerebral. | Freepik
  • El resultado es similar en participantes de distintos países.
  • Dicho de otro modo, quienes dijeron adiós al tabaco experimentaron entre tres y cuatro meses menos de deterioro de la memoria por cada año de envejecimiento y seis meses menos de deterioro de la fluidez verbal respecto a quienes continuaron fumando.
  • Nunca es demasiado tarde

  • Aunque el estudio tiene carácter observacional, los autores señalan que sus hallazgos son coherentes con estudios anteriores que demostraron que un amplio grupo de personas mayores de 65 años que dejaron de fumar durante la primera o la mediana edad daban puntuaciones cognitivas similares a las de personas que nunca habían probado el tabaco.
  • Imagen referencial de un anciano fumando. | Unsplash
  • "Ya sabíamos que dejar de fumar, incluso en edades avanzadas, va acompañado de mejoras en la salud física y el bienestar", afirma una de las autoras, Mikaela Bloomberg, investigadora del Instituto de Epidemiología y Atención Sanitaria del UCL, en un comunicado del centro.
  • "Con este estudio vemos que también ayuda a mantener una mejor salud cognitiva a largo plazo, por lo que nunca es demasiado tarde para dejarlo", agrega.
  • Otro de los autores, el epidemiólogo del UCL, Andrew Steptoe, subraya que "un deterioro cognitivo más lento está relacionado con un menor riesgo de demencia", por lo que estos hallazgos "se suman a las pruebas de que dejar de fumar es una estrategia preventiva frente a esta enfermedad".
  • Imagen referencial de un hombre con demencia. | Freepik
  • La evidencia indica que las personas son menos propensas a intentar dejar de fumar a partir de la mediana edad, a pesar de que es cuando más sufren los perjuicios del tabaquismo.
  • En esa línea, los autores consideran que sus conclusiones ofrecen "una motivación más a los fumadores, y razones adicionales para el control del tabaco a los responsables políticos".