En el auditorio de la empresa Colbún se desarrolló el seminario “Energía para el Desarrollo: La mirada de las candidaturas”, el que fue moderado por su gerente de Energía, Juan Eduardo Vásquez, y que contó con la participación de Luis Eduardo Escobar, Jorge Quiroz y Gonzalo Sanhueza, voceros económicos de Jeannette Jara, José Antonio Kast y Evelyn Matthei.
La actividad comenzó con una presentación del CEO de la compañía, José Ignacio Escobar, quien valoró la instancia para conocer los puntos de vista de los candidatos presidenciales respecto al desarrollo del sistema energético en el país, junto con destacar el liderazgo a nivel mundial de Chile respecto a la producción de energía solar.
Uno de los temas principales que abordó el conversatorio fue cómo mejorar la distribución de la energía en el país. Al respecto, Escobar enfatizó que “no podemos seguir perdiendo tiempo con la discusión de esta reforma, la que se ha postergado durante muchos años. Hay un consenso técnico y transversal sobre su urgencia, es el eslabón que falta por modernizar. Hay que tener una adecuada señal de precios para generar inversiones que mejoren la infraestructura, la que tenemos en Chile es de hace medio siglo, y las tecnologías han cambiado de forma gigantesca. Además, hay que generar mayor eficiencia energética y beneficios para los usuarios, que puedan usar esa infraestructura en el horario que más quieran con un precio competitivo”.
En este mismo tema, Luis Eduardo Escobar señaló que en el eventual gobierno de Jara una de las prioridades será el fortalecimiento del sistema de distribución, con una respectiva modificación a su marco regulatorio. Asimismo, enfatizó en que se trata de un problema que no ha podido ser resuelto por la incapacidad del sistema político de digerir los cambios en las regulaciones.
“A medida que vayamos generando consensos se podrá abordar el tema de la ley, la que efectivamente requiere ser revisada. Ya tiene 40 años y la tecnología es totalmente distinta a la que había antes. Uno de los principales puntos es la generación distribuida, es decir que los hogares generen su propia energía, o que incluso la vendan al sistema. Eso no está incluido en la ley y hay que ver cómo se puede cambiar”, remarcó el economista.
Se necesita “coraje”
Quiroz, vocero de Kast, puso el énfasis en que se necesita coraje para realizar una modificación al sistema de distribución, recuperando la confianza del sector privado y de los mismos legisladores en los aspectos técnicos de la reforma. En este ítem, propuso hacer ajustes prácticos con el fin de reconocer las inversiones que permitan llevar a cabo la reforma.
Mientras que Sanhueza, integrante del comando de Matthei, le dio mayor relevancia a tener coaliciones amplias en el Congreso para poder hacer el cambio en la ley, considerando que todavía no cuenta con un amplio respaldo ni validación social. Además, comentó que “en nuestro programa tenemos un proyecto para modernizar las redes eléctricas. Esa es una de las principales falencias del sistema actual, tenemos mucha energía renovable en el norte, pero la permisología está afectando la transmisión. Hay que hacer cambios fundamentales y eso será relevante en los próximos cuatro años”.
Puntos de encuentro
En lo que sí concordó el trío de economistas es en la importancia del sector energético para el crecimiento de la economía nacional. Tener menos regulaciones, acelerar el crecimiento económico, recuperar la seguridad del país para conseguir mayores inversiones, lograr acuerdos transversales y no rescatar financieramente a las empresas que no tengan la rentabilidad esperada fueron los principales puntos que tuvieron en común Escobar, Quiroz y Sanhueza.
Además, tanto los voceros de Kast como de Matthei relevaron la importancia de la electrificación (sustitución de aquellas tecnologías que usan combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas natural, por otras que funcionan a partir de la electricidad) para ayudar en materias de seguridad y regulación de precios, y en que se debe cuidar la certeza jurídica para que el sector energético siga siendo exitoso, dándole tranquilidad a los inversionistas y un cumplimiento de la transición energética como política de Estado.

Asimismo, Escobar dio a conocer que, si la candidata oficialista es electa presidenta, se buscará que exista un consumo mínimo de electricidad con un precio establecido para asegurar el funcionamiento de elementos básicos en los hogares, protegiendo a los sectores más vulnerables y de bajos ingresos. Junto a esto, señaló que en el país no existe un compromiso de compra mínima en materia energética, lo que se traduce en un exceso de ofertas para la generación de energía.
La postura de otros actores relevantes
El decano de la facultad de Ingeniería de la Universidad Adolfo Ibáñez, el ingeniero industrial eléctrico Claudio Seebach, manifestó que “lo primero que debemos tener claro es que el futuro de la energía es la electricidad. Por lo tanto debemos dar calidad de servicio, seguridad y que el suministro sea confiable y competitivo, por eso es tan necesario avanzar en una reforma profunda al sistema de distribución”.
Por su parte, el ex Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía y actual director de la consultora Valgesta Energía, Andrés Romero, dijo que “en materia de distribución eléctrica, hay que hacer un plan de inversiones que mejore su calidad en menos de dos años, para revertir todos los problemas que tenemos. También hay que hacer un cambio importante en la manera en que se tarifica, es una reforma legal mayor que debe ir de la mano con las exigencias al desempeño de las empresas y a su cumplimiento, con la remuneración que les corresponda, lo que es más a largo plazo”.
Finalmente, el director ejecutivo de la Asociación de Clientes Eléctricos No Regulados (Acenor), Javier Bustos, afirmó que “hemos propuesto que uno de los pilares para una agenda más procliente es que haya una institucionalidad más transparente y técnica, que uno pueda seguir la trazabilidad de los impactos regulatorios y que se pueda tener toda la información, porque los clientes son quienes menos acceso tienen a ella. Se necesita una independencia mucho más robusta de los organismos en el sector”.