Debajo de ella, escribió: "Quiero contarles exactamente lo que experimenté en relación a la controversia por el contacto físico que ocurrió poco después de la meta". La mujer aclaró que
nunca definió a la situación como "acoso sexual", sino que fue un momento de gran dolor físico.
"La esencia del problema no está en si hubo una intención sexual, sino el hecho de que
sentí dolor extremo por el fuerte contacto físico inesperado que tuve inmediatamente después de pasar la meta. En ese momento,
estaba sin aliento y desorientada cuando de repente fui agarrada con fuerza extrema.
Sentí un dolor agudo en mi pecho y una punzada, y mis brazos se sentían tan comprimidos que no podía escapar, por mucho que me resistiera", explicó.
Lee relató que
no entendió lo que había pasado hasta más tarde, cuando se dio cuenta que era el propio entrenador el que la había envuelto en la manta. Tras ello,
dijo sentirse "shockeada" por su "conducta inaceptable" y el dolor que le había generado.
Luego, contó una conversación que tuvo con su entrenador después de la secuencia. "Me acerqué y le dije claramente: 'Me tiraste demasiado fuerte justo después de terminar, lo que me causó dolor' y 'ese comportamiento fue inapropiado'. Sin embargo
, no hubo una disculpa concreta o un reconocimiento, y él respondió yéndose por las ramas. No se disculpó por su conducta controversial y no hubo ningún contacto, personal u oficial tras lo ocurrido", detalló.
Lee comentó que se inició una investigación por lo ocurrido y que allí el entrenador negó su accionar en un video. "
Fue una experiencia muy difícil y confusa ver a alguien, que está en condiciones de proteger a un jugador y rectificar la situación, dar una explicación sin una investigación. Incluso después de que la controversia se intensificó,
el entrenador nunca se acercó a mí para resolver la situación o intentar un diálogo", señaló.
La atleta sostuvo que
actualmente se está recuperando del dolor y el estrés después de una estadía en el hospital. "Antes y después del incidente, me sentí presionada sobre mi performance y mi contrato. Esta situación aumentó la tensión y estrés. Brindé rigurosos detalles sobre los hechos durante la investigación. No tengo intención de exagerar o distorsionar", expresó.
Y sumó: "Como una jugadora que debe concentrarse en el juego y en el rendimiento récord, fue extremadamente difícil para mí publicar personalmente esta declaración. Naturalmente, el mismo acto de escribir esto pesa mucho en mi corazón y ha sido necesario un gran valor para aceptar este asunto". Lee explicó que se decidió a hacer una declaración para
"prevenir que incidentes similares ocurran en el futuro".
"Me preocupa si la renovación del contrato de mi equipo se resolverá adecuadamente y si podré continuar mi carrera como atleta. Sobre todo, lamento profundamente haber causado preocupación a tanta gente al crear esta controversia en un evento de este tipo", cerró.
En tanto, el entrenador habló con los medios y sostuvo que
su accionar correspondió a una rutina estándar después de una maratón, con el objetivo de proteger a la atleta.
"Las maratones pueden ser extremadamente difíciles. Si no ayudamos a los atletas después de la meta, podrían caerse o lastimarse. A los espectadores,
la escena donde yo la agarré puede haber sido interpretada como inapropiada, pero en nuestro deporte, es algo que pasa todo el tiempo", dijo a medios locales, según The Korea Herald.
Revisa un video del polémico momento