Hallan muerto a secuestrador de avión filipino

El hombre fue encontrado hundido en el lodo después de que su rústico paracaídas se separó de él cuando saltó del avión.

26 de Mayo de 2000 | 09:38 | REUTERS
MANILA.- El cadáver de un hombre que secuestró un avión de pasajeros filipino fue encontrado el viernes hundido en el lodo después que su rústico paracaídas se separó de él cuando saltó del avión.

"El cuerpo estaba empotrado en el suelo y sólo se veían las manos", dijo a la prensa el jefe de la policía nacional, Panfilo Lacson, después del descubrimiento del cadáver en un embalse en Liabac, al este de Manila.

Un pacaídas hecho en casa fue encontrado cerca del lugar.

El jefe de la aldea de Liabac, Basilio Gesmundo, dijo a la radio local que vio abrirse un paracaídas después que una persona saltó del Airbus A330 de Philippine Airlines cuando el avión volaba sobre el pueblo el jueves.

"Vi el paracaídas separarse de la persona", agregó.

El piloto del avión secuestrado describió al individuo como un esposo abandonado. Llevaba una gorra azul y amenazó a los pasajeros con una granada y un arma de fuego después de secuestar el vuelo nacional, que cubría una ruta entre la ciudad de Davao y Manila.

Después de robar a los pasajeros y la tripulación, el hombre obligó al piloto a reducir altura hasta 1.800 metros y saltó en el paracaídas.

El avión aterrizó más tarde en Manila. Fue el primer secuestro en Filipinas desde 1982.

Aventurero o soñador

El superintendente Marcelo Ele, de la seguridad de aviación de la fuerza aérea, dijo que el hombre nunca se había lanzado antes en un paracaídas.

"Diría que es un aventurero o un hombre que soñaba con ser un paracaidista. Usar ese tipo de paracaídas es simplemente un suicidio", agregó.

El dinero robado por el secuestrador a la tripulación y los pasajeros no había sido hallado en el área.

Todavía existía cierta confusión sobe la identidad del hombre porque portaba al menos dos licencias de conducción con nombres diferentes.

El jueves por la noche, empleados del aeropuerto de Manila dijeron que el secuestrador había sido arrestado por tropas del ejército, pero eso no fue nunca confirmado oficialmente.

El piloto de la nave, capitán Butch Generoso, relató que el secuestrador lucía a punto de llorar todo el tiempo (una hora) que duró el drama.

"Dijo que su familia lo había abandonado y su esposa tenía una relación con un policía. Estaba muy indignado, se le veía muy temperamental. El hombre dijo: 'Si no hacen lo que yo diga, moriremos juntos'", recordó Generoso.

El método usado por el secuestrador no es nuevo.

En 1971, el secuestrador estadounidense D.B. Cooper se lanzó de un avión en el noroeste de Estados Unidos con una bolsa que contenía 200.000 dólares de una recompensa y nunca se le encontró.
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