Gbno. argentino admite amplia adhesión a huelga general

El ministro del Interior Federico Storani dijo que el paro fue "superior" al primero que sufrió De la Rúa el 5 de mayo pasado, mientras que el titular de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Víctor de Genaro lo calificó de "espectacular, por la adhesión que tiene".

09 de Junio de 2000 | 11:23 | AP
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  • BUENOS AIRES.- El gobierno admitió hoy una buena adhesión de trabajadores a una huelga general de 24 horas convocada por el movimiento sindical unido, en demanda de cambios en la política socioeconómica del presidente Fernando de la Rúa.

    El ministro del Interior Federico Storani dijo que el paro fue "superior" al primero que sufrió De la Rúa el 5 de mayo pasado, mientras que el titular de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Víctor de Genaro lo calificó de "espectacular, por la adhesión que tiene".

    "Hay millones y millones de trabajadores que no concurrieron a desarrollar sus tareas habituales", señaló De Genaro en rueda de prensa.

    Storani, hablando con diversas radioemisoras, dijo que tras este paro el gobierno "va a hacer un llamado al diálogo" a los distintos gremios "para explicarles mejor el alcance de las medidas que se han tomado".

    Los sindicatos, cuyos ánimos ya venían caldeados, pusieron el grito en el cielo cuando De la Rúa anunció el 29 de mayo un drástico plan de ajuste presupuestario por casi mil millones de dólares. Lo hizo para poner en orden las cuentas fiscales, que el anterior presidente Carlos Menem le transfirió con un déficit de casi 10.000 millones de dólares.

    Además, el gobierno redujo en un 12% los salarios de empleados estatales que ganen más de mil dólares mensuales; anunció el cierre de dependencias oficiales con centenares de despidos y reducciones en las jubilaciones de quienes tienen menos de 60 años.

    La huelga fue convocada por las tres centrales sindicales en forma conjunta, la CTA y las dos ramas de la Confederación General del Trabajo (CGT), una de ellas combativa y disidente y la otra un poco más "dialoguista".

    El impacto de la huelga se hizo notar entre otras cosas, porque millares de personas no pudieron ir a sus trabajos, aún estando en desacuerdo con la medida, ya que el funcionamiento del transporte de pasajeros fue casi nulo, salvo en el caso de los subterráneos o trenes que funcionaban con bastante demora.

    El movimiento aéreo quedó disminuido "en un 50%", según dijo el vicecomodoro Jorge Erreta, vocero del sector.

    La Cámara del Transporte dijo hoy que entre ayer y hoy por lo menos un centenar de autobuses y taxis fueron apedreados y que cuatro conductores resultaron heridos, en incidentes en esta capital y sus alrededores.

    En la periferia de Buenos Aires unos 200 activistas y desocupados cortaron, con la quema de neumáticos, dos vitales puentes de acceso a esta capital, por lo que el tránsito en esa zona se transformó en un caos.

    Diversos medios radiales informaron sobre cortes de rutas en otros puntos del país, sin que se generasen incidentes mayores.

    "Explotó el ánimo social", dijo en rueda de prensa el secretario adjunto de la CGT "rebelde" Julio Piumato.

    La inactividad en las industrias y el comercio fue elevada, al igual que en los bancos oficiales y privados, aunque de inmediato no se dieron a conocer cifras.
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