Aumenta tensión en el Ulster

La prohibición de un tradicional desfile protestante el próximo domingo en Irlanda del Norte, ha provocado disturbios y un aumento de la tensión en la provincia.

04 de Julio de 2000 | 07:12 | EFE
BELFAST.- La prohibición de un tradicional desfile protestante el próximo domingo en Irlanda del Norte ha provocado disturbios y un aumento de la tensión en la provincia.

La policía de la región se vio obligada esta madrugada a efectuar dos disparos al aire después de que varios protestantes causaran disturbios en Portadown, sureste de Irlanda del Norte, informaron hoy las fuerzas del orden.

En protesta por la prohibición de una tradicional marcha protestante de la Orden de Orange (organización político-religiosa), varios hombres lanzaron piedras, ladrillos y bombas incendiarias en el barrio Corcrain de Portadown.

Los disturbios se produjeron después de que la Comisión de Desfiles del Ulster prohibiera el paso de la marcha por un barrio católico en Portadown, que estaba prevista para el próximo domingo.

Algunos agentes del orden resultaron con leves heridas durante los disturbios, que hacen temer puedan volver a producirse en los próximos días en esta localidad norirlandesa.

Según la policía, entre los congregados esta madrugada en Portadown había miembros del grupo paramilitar protestante Luchadores por la Libertad del Ulster (UFF), grupo que oficialmente mantiene su tregua declarada en 1996 y que se ha beneficiado de la salida anticipada de presos prevista en el acuerdo de paz de 1997.

Este es el tercer año que se prohíbe la marcha de los orangistas por Garvaghy Road para evitar disturbios ya que los residentes de ese barrio católico se oponen al paso de los protestantes.

El aumento de la tensión ha motivado las críticas de distintos sectores políticos, mientras que el ministro principal de la provincia, el unionista David Trimble, tendrá hoy una reunión con la Comisión de Desfiles en Belfast para analizar la crisis por la decisión de prohibir la marcha.

Como todos los años por esta época, se celebran en el Ulster numerosos desfiles para celebrar la batalla de Boyne, en 1690 y en las que las tropas protestantes del rey William de Orange derrotaron a las fuerzas católicas del rey Jaime III.

Si bien la decisión de la citada comisión fue bien recibida por el Sinn Fein y los nacionalistas del Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP), fue duramente criticada por los sectores unionistas, sobre todo los más radicales.

No obstante, Brid Rodgers, miembro de la Asamblea norirlandesa del SDLP, dijo hoy que muchos orangistas estarán conmocionados por lo ocurrido en Portadown y pidió a los líderes de la organización político-religiosa que hagan lo posible para superar la tensión y dialoguen con los residentes de Garvaghy Road.

El portavoz de los orangistas de Portadown, David Jones, aseguró hoy que no se puede culpar a su organización de lo ocurrido y acusó al Gobierno británico de crear una "situación peligrosa".

"El problema está en el Gobierno por la forma en que ha reaccionado, por la forma en que estableció la Comisión de Desfiles y los problemas que ha creado", añadió Jones.

Dicha comisión fue creada hace unos años para decidir el recorrido que pueden hacer los desfiles protestantes para evitar conflictos con los residentes de los barrios católicos.

Algunos políticos protestantes se atrevieron hoy a criticar a los organistas, como es el caso de David Ervine, miembro de la Asamblea norirlandesa por el Partido Progresista Unionista, formación vinculada al grupo paramilitar Fuerza Voluntaria del Ulster (UVF).

"El liderazgo de la Orden de Orange debería sentir vergúenza", subrayó Ervine, quien expresó sus críticas por la prohibición del desfile, pero recalcó que la forma de solucionar estos problemas es a través del diálogo y no la violencia.

Los disturbios se producen semanas después del restablecimiento de la autonomía en Irlanda del Norte.
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