Bolivia: Inolvidable despedida de embajadora de EE.UU.

Obsequió una cancha de béisbol e invitó a vestirse de beisbolistas a varios políticos, en un país donde una población mayoritariamente pobre ignora si eso se juega o se come.

05 de Julio de 2000 | 10:37 | Notimex/Orbe
LA PAZ.- Donna Hrinak, tal vez la más polémica embajadora que ha tenido Estados Unidos en Bolivia, concluye su misión en este país dejando la sensación de que ni ella ni su país comprendieron bien el sacrificio de la guerra contra el narcotráfico.

Sin pelos en la lengua, Hrinak denunció en forma pública la corrupción en la clase política y el poder judicial en los dos años y medio de su gestión y, al final, levantó una tormenta al afirmar que Bolivia es todavía un país estigmatizado por el narcotráfico.

Pero su despedida será inolvidable: obsequió una cancha de béisbol por el aniversario nacional de Estados Unidos e invitó a vestirse de beisbolistas a varios políticos, en un país donde una población mayoritariamente pobre ignora si eso se juega o se come.

El festival con el deporte que la mayoría de los bolivianos desconoce se realizó en el nuevo estadio de béisbol en el Colegio Militar en La Paz y pudo servir también como un test para mostrar a los políticos que aún tienen visa para ingresar a Estados Unidos.

El ex presidente socialdemócrata Jaime Paz Zamora (1989-1993) ni cinco de sus correligionarios del cogobernante Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) fueron invitados, porque hace años les fue suspendida la visa por un escándalo de "narcovínculos".

Pero de dos mil invitados a la fiesta del domingo pasado sólo asistieron unos 500 y entre los ausentes figuraban el vicepresidente Jorge Quiroga, el ministro de Gobierno, Guillermo Fortún, así como su colega de la Presidencia, Walter Guiteras.

Las versiones suscitadas al respecto en el campo político han sido variadas, y la más sensacionalista relaciona las ausencias con la inminencia de que Estados Unidos aplique en Bolivia la ley Kingpin contra los vinculados al narcotráfico y otras actividades ilegales.

Quiroga, a insistencia de la prensa, explicó que no asistió porque tiene mucho trabajo y por esa razón no lo hizo en los tres años que lleva como vicepresidente de Bolivia.

"Nosotros estamos empezando a flagelarnos y a denigrarnos en nuestro país en función de quien nos invita a una recepción diplomática incluyendo la descripción ampulosa del menú", comentó.

"Me parece que estamos llegando a extremos que no le hacen bien al país y yo no participo de eso", recalcó el vicepresidente boliviano.

Fortún dio una explicación similar y Guiteras, mostrando la invitación, afirmó que "los bolivianos no debemos llegar al extremo de que las invitaciones de Estados Unidos sean un termómetro para medir la relación de los políticos nacionales con ese país".
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