Guerra de Chechenia cumplió un año de duración

La segunda guerra en el Cáucaso cumplió hoy un año de la misma forma que empezó: con combates, muertos en ambos bandos, acusaciones y desmentidos mutuos entre las tropas rusas y los guerrilleros separatistas.

07 de Agosto de 2000 | 07:30 | EFE
NAZRAN.- La segunda guerra de Chechenia cumplió hoy un año de la misma forma que empezó: con combates, muertos en ambos bandos, acusaciones y desmentidos mutuos entre las tropas rusas y los guerrilleros separatistas.

El mando federal afirmó que el Ejército ha "aniquilado" a unos 160 rebeldes en los últimos dos días mientras que los extremistas islámicos se atribuyeron la muerte de al menos 32 soldados rusos.

La explosión de una bomba en el poblado cosaco de Kúrskaya, en el territorio de Stávropol al norte de Chechenia, hirió a quince personas esta mañana y se sumó a un coche-bomba y un artefacto que estallaron el domingo en Daguestán.

El coche-bomba, un Moskovich aparcado junto a un edificio oficial en Jasaviurt, causó la muerte de dos mujeres y heridas a otras tres personas, mientras la otra explosión en una vía férrea no produjo víctimas.

La policía encontró hoy una cuarta bomba junto a la vivienda en Tsentoroi de Ajmed Kadírov, máximo administrador de Chechenia nombrado por el presidente ruso, Vladímir Putin.

Pero mientras los portavoces oficiales explicaron que la serie de atentados podía deberse a una "venganza" o "celebración" rebelde, los separatistas alegaron que "tiene el sello" del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB).

Un funcionario del gobierno de Ingushetia, república vecina y hermana de Chechenia, desmintió la versión del mando militar sobre la muerte de dos personas a las que tirotearon desde el aire el domingo.

El Ejército informó de que las víctimas iban en un coche Lada-Niva desde el que previamente se había disparado contra un helicóptero ruso que tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia.

El funcionario ingush dijo que las víctimas mortales eran habitantes de la aldea de Arshty, que fueron alcanzados en plena calle por los disparos de otros helicópteros rusos.

Las cifras y otros partes bélicos no pudieron comprobarse en fuentes independientes, en línea con la tónica habitual de la "guerra de propaganda" paralela al cruento conflicto.

Los militares dijeron que las "operaciones preventivas" del ejército impidieron "los planes" rebeldes de conmemorar el llamado Día de la Independencia chechena, supuestamente el 6 de agosto.

Aquel día de hace cuatro años, un contingente guerrillero tomó la capital de la república separatista, Grozni, que estaba bajo control federal.

Pocas semanas después, el Kremlin decidió firmar un acuerdo de paz y poner fin a la primera guerra chechena, que supuso una humillación para el ejército y la muerte de cien mil personas.

Pero el Kavkaz Center, órgano de propaganda rebelde, desmintió que el Día de la Independencia fuera el 6 de agosto y precisó que en realidad era el 6 de septiembre, cuando en 1991 quedó proscrito el Soviet Supremo soviético en Chechenia.

El año pasado, un grupo de unos 300 militantes penetró en la madrugada del 6 al 7 de agosto desde Chechenia en Daguestán, tomó varias aldeas y proclamó una "república islámica independiente".

Este acontecimiento se considera generalmente el inicio de la segunda guerra, aunque el mando militar suele adelantar la fecha al 2 de agosto, cuando murieron los primeros soldados tras las incursiones de avanzadillas chechenas lo días previos.

Tras la expulsión de los chechenes infiltrados en Daguestán, misteriosos atentados en Moscú y otras ciudades que costaron la vida a 292 civiles y que el Kremlin achacó a los rebeldes desató una "operación antiterrorista" que desembocó en guerra abierta.

Desde entonces, el Kremlin ha reconocido la muerte de 2.585 soldados, un ritmo de bajas algo superior al de la otra guerra, y que las tropas federales han matado a unos 14.000 rebeldes.

Aunque el ejército afirmó la semana pasada que las víctimas civiles en estos doce meses eran "menos de mil", organismos humanitarios internacionales hablaron de 1.300 muertos con nombres y apellidos y de un total probable de más de 10.000.

En otro sesgo repentino relacionado con una macabra noticia de la semana pasada, la fiscalía chechena pro-rusa reveló que "no hay información sobre cuerpos o partes de cuerpos" de dos oficiales rusos presuntamente decapitados por los rebeldes.

Los oficiales, dos tenientes coroneles que desaparecieron al ir a una boda, fueron hechos prisioneros por los guerrilleros, que ofrecieron canjearlos por un coronel ruso acusado de violar y asesinar a una joven chechena.

El Kremlin y el FSB informaron de la aparición de dos cabezas seccionadas, y posteriormente confirmaron la identidad de los dos oficiales, pero los extremistas no reivindicaron el asesinato.
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