Roma se transforma en la capital de los jóvenes católicos del mundo

Dos mil sacerdotes prestarán sus servicios como confesores en 32 idiomas, durante las jornadas del perdón organizadas en el Circo Máximo en Roma, en donde fueron instalados 300 confesionarios ambulantes, abiertos 17 horas al día.

14 de Agosto de 2000 | 10:32 | AFP
CIUDAD DEL VATICANO.- Roma cumplirá a partir del mañana martes su papel de capital de la cristiandad, en ocasión de las XV Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), acto clave del año jubilar, con el que la Iglesia espera sacudir las conciencias católicas gracias a la fuerza y el empuje de los jóvenes.

El Papa Juan Pablo II inaugurará el martes oficialmente las Jornadas con una ceremonia de bienvenida en la Plaza de San Juan de Letrán, para los italianos y en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, para los extranjeros.

Unos 150.000 jóvenes católicos provenientes de numerosos países del mundo entero se paseaban este lunes por las calles de la Ciudad Eterna y según datos del Vaticano, al menos medio millón de peregrinos, la mayoría de menos de 35 años, asistirán a la ceremonia de apertura el martes en la tarde.

La manifestación, que durará cinco días y que la prensa italiana ha bautizado como las Jornadas del Orgullo Católico, comparándolas con aquellas recientes del orgullo homosexual, que suscitaron tantas polémicas, es considerada como uno de los eventos más importantes y multitudinarios del año Santo.

Cerca de un millón y medio de peregrinos se congregarán a partir del sábado en la tarde en el inmenso campo de Tor Vergata, a 15 kilómetros del centro de Roma, para asistir a una velada católica animada por una serie de manifestaciones, conciertos y encuentros que se concluirán al otro día, el domingo, con la misa solemne del Papa.

"Tendré la dicha de recibir en Roma el 15 de agosto a los participantes a esta reunión extraordinaria", anunció con satisfacción el Papa, que en numerosas ocasiones se ha pronunciado a favor de los movimientos católicos juveniles.

El sumo pontífice saldrá el martes a bordo de su helicóptero de su residencia de verano de Castelgandolfo (a 30 km al sur de Roma) para saludar a los peregrinos reunidos en San Juan de Letrán y luego se desplazará en automóvil para hacer otro tanto ante la basílica de San Pedro.

El Papa, de 80 años, no participará personalmente en otras ceremonias de las Jornadas, entre ellas la procesión del viernes alrededor del Coliseo, que será presidida por el vicario de Roma, el cardenal Camillo Ruini y a la que se estima participarán unos 800.000 peregrinos.

Durante la misa solemne del domingo, el pontífice se dirigirá a los jóvenes del mundo ante quienes pronunciará un mensaje por el nuevo milenio.

Para el cardenal Ruini, los jóvenes "buscan respuestas verdaderas y sinceras, para ellos y para toda la humanidad", al subrayar que ellos deberán ser "testigos y misioneros de la fe en la nueva era", contando siempre en "la fuerza del amor, de la libertad y de la justicia".

Una serie de temas de actualidad serán abordados durante las jornadas, como la posición constante de la Iglesia católia contra el aborto, por lo que fue invitado como orador el sábado el presidente del "Movimiento por la vida", Carlo Casini, quien coordina las asociaciones que luchan contra el aborto.

Unos 25.000 voluntarios, provenientes de unos 40 países, se encuentran en la capital italiana desde hace varios días con el fin de dar asistencia a los jóvenes de todo el mundo que asistirán a las jornadas.

"Cuando estos jóvenes regresarán a sus países deberán tener la misma fuerza de persuasión que tuvieron los apostóles y los primeros discípulos hace 2000 años", aseguró el cardenal James Francis Stafford, presidente del Consejo pontificio para los laicos.

Según los datos divulgados por el Vaticano en el curso de una conferencia de prensa, los peregrinos que asistirán a las jornadas, del 15 al 20, provienen de 160 países, entre ellos unos 20.000 latinoamericanos, 30.000 españoles y 20.000 estadounidenses, sin contar los italianos, el grupo más numeroso.

Dos mil sacerdotes prestarán sus servicios como confesores en 32 idiomas, durante las jornadas del perdón organizadas en el Circo Máximo, en el corazón de la Roma imperial, en donde fueron instalados 300 confesionarios ambulantes, abiertos 17 horas al día. Cuatro misas al día en distintos idiomas serán realizadas en el mismo lugar, célebre por haber reunido a los participantes a las jornadas del orgullo homosexual, el Gay Pride.

A pocas horas de la inauguración todo está listo y la ciudad, libre de sus habituales residentes, la mayoría de ellos en vacaciones, está literalmente invadida de jóvenes scouts, que instalaron carpas blancas en lugares claves, en donde dan información y ofrecen bebidas a los peregrinos, acosados por el bochornoso verano romano.

Casi todos los gastos para la organización de las jornadas juveniles católicas han sido cubiertos por el Estado italiano. Según el encargado adjunto para el Jubileo de la Alcaldía de Roma, Guido Bertolaso, los gastos suman 252 millardos de liras (unos 130 millones de dólares).
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