Albright dice que Arafat puede y debe controlar violencia entre los palestinos

Mientras el primer ministro israelí Ehud Barak se mantenía firme en su ultimato a Yasser Arafat, la secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, declinó responsabilizar a ninguna de las partes por los peores actos de violencia que se hayan producido entre palestinos e israelíes en los últimos cuatro años.

08 de Octubre de 2000 | 17:39 |
WASHINGTON.- La secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, destacó hoy que el líder palestino Yasser Arafat podía y debería detener la violencia que se ha propagado por Cisjordania y Gaza, y que las fuerzas israelíes deberían abstenerse de participar en los enfrentamientos.

Mientras el primer ministro israelí Ehud Barak se mantenía firme en su ultimato a Yasser Arafat para que logre que los palestinos depongan las pedréas para mañana por la noche, Albright declinó responsabilizar a ninguna de las partes por los peores actos de violencia que se hayan producido entre palestinos e israelíes en los últimos cuatro años.

"Necesitamos mirar al futuro, necesitamos lograr que tomen cierta distancia con el objeto de romper el ciclo de violencia", agregó.

Barak insistió hoy en la cadena NBC, en que Arafat "inició esta serie de sucesos... (y) sabemos que él puede detenerla" dentro de 12 horas. Si no lo hace "significa que ha decidido acabar con el proceso de paz y regresar al conflicto", dijo el primer ministro de Israel.

Israel ya ha usado armamento, helicópteros y municiones en los enfrentamiento con los palestinos, causando más de 80 muertos. Barak no indicó a qué fuerza adicional recurrirá en caso de un empeoramiento. Pero el primer ministro enfatizó, en declaraciones a la cadena CBS, su determinación de defender a Israel.

"Vivimos en un lugar donde no hay caridad para los débiles y no hay una segunda oportunidad para aquellos que no se defienden a sí mismos", agregó.

Mientras Barak y otros funcionarios hacían declaraciones hoy a los medios de comunicación, el ejército de Israel concentraba sus tropas a lo largo de la frontera con el Líbano, un día después que los guerrilleros libaneses Jezbolá capturaron a tres soldados israelíes.

En la Casa Blanca, el presidente Bill Clinton llamó por teléfono al presidente egipcio Hosni Mubarak, un importante mediador árabe para la pacificación de la región, y al nuevo presidente de Siria, Bashar Assad.

El vocero presidencial P.J. Crowley dijo que la conversación con Assad fue para pedirle a Siria a que "use su influencia tanto para restringir a Jezbolá como para lograr la libertad de los soldados israelíes". Siria mantiene miles de soldados en el Líbano desde 1970 bajo un mandato de la Liga Arabe y tiene una considerable influencia en la vecina nación.
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