Kostunica da examen con Europa y EE.UU.

Tras la entrevista de hoy del presidente yugoslavo, Vojislav Kostunica, con el ministro de Asuntos Exteriores francés, Hubert Védrine, y las próximas con diplomáticos estadounidenses, se verá hasta qué punto está dispuesto éste a someter a la realidad internacional los intereses nacionales.

10 de Octubre de 2000 | 08:53 | EFE
BELGRADO.- Tras la entrevista de hoy del presidente yugoslavo, Vojislav Kostunica, con el ministro de Asuntos Exteriores francés, Hubert Védrine, y las próximas con diplomáticos estadounidenses, se verá hasta qué punto está dispuesto éste a someter a la realidad internacional los intereses nacionales.

Francia y Yugoslavia no tienen relaciones diplomáticas desde los bombardeos de la OTAN de 1999, condenados como "criminales" por Kostunica que, a diferencia de otros líderes de oposición serbios, permaneció los 78 días bajo las bombas en Belgrado.

Las sanciones económicas internacionales contra Yugoslavia empezaron a ser levantadas el lunes por decisión de la Unión Europea (UE) con "cuentagotas" y se espera que Védrine exponga hoy en Belgrado el probable calendario de la suspensión de las más importantes a medio plazo, las financieras.

Desde ayer los yugoslavos pueden viajar a cualquier parte del mundo en avión si, con sus sueldos medios de 50 dólares, pueden comprar el billete, u obtener visado en las restrictivas embajadas extranjeras.

Las primeras reacciones de Belgrado al inicio del levantamiento de las sanciones han sido cautas, aunque se reconoce que no habrá florecimiento de la colaboración económica con el mundo y sus finanzas sin este primer paso.

"Este paso de la Unión Europea y las promesas de donaciones e inversiones muestran que Europa está dispuesta a una cooperación estrecha con los nuevos dirigentes de Yugoslavia", según la liberal y antinacionalista Liga Ciudadana Serbia (GSS).

Los medios políticos de Belgrado coinciden en que Kostunica está condicionado en sus primeras medidas de estadista al cerco de las sanciones, y que tendrá que moverse con más cautela que su predecesor, Slobodan Milosevic.

Será importante, opinan esos medios, que Kostunica acomode los intereses nacionales que representa a la realidad internacional, ya que EE.UU. y la Unión Europea cuentan con las riendas de las sanciones para enderezar cualquier desvío.

Hombre de principios, pero de talante negociador, aunque testarudo según sus allegados, se espera que Kostunica ceda en el futuro, pese a haber comenzado su actividad internacional desmintiendo las afirmaciones del administrador de la ONU en Kosovo, Bernard Kouchner, de que había sido invitado a Belgrado.

Kostunica acusa a Kouchner de no haber cumplido con lo prometido sobre el retorno de 200.000 serbios huidos de Kosovo tras la entrada de las tropas occidentales que sustentan la misión de la ONU en esa provincia (UNMIK).

Los observadores consideran que la política de Kostunica de coherencia y persistencia en sus principios puede tener para Serbia el mismo efecto destructivo que tuvo para el país el apoyo oportunista de Milosevic en los sectores patrioteros serbios.

En unas declaraciones a EFE antes de su victoria electoral del 24 de septiembre, Kostunica matizó, sin embargo, la diferencia entre "posibilismo y oportunismo", entre lo que un país de 10 millones de habitantes como Serbia puede hacer y el entreguismo total.

Bajo un tipo u otro de sanciones, Yugoslavia lleva aislada de las fuentes crediticias y financieras mundiales desde 1991 y se calcula que ya lleva perdidos 8.600 millones de dólares, según evaluaciones imparciales.

El daño causado por las sanciones y el aumento de la mortalidad por falta de medicamentos, imposibles de adquirir por la empobrecida población, es superior al producido económicamente por los bombardeos de la OTAN, que causaron un millar de muertos.

Tras el primer sondeo diplomático emprendido hoy en Belgrado por Francia, uno de los cuatro países con los que rompió Yugoslavia bajo las bombas (Francia, Reino Unido, Alemania y EE.UU.), a Kostunica le quedará la "reválida" de un representante norteamericano.

La deshabitada residencia de la embajada estadounidense, situada a unos cien metros de la de Milosevic, es pasto de una lujuriosa maleza, y se espera la llegada a Belgrado del diplomático estadounidense William Montgomery.

EE.UU. es tildado por Belgrado de seguir una política más proclive a los intereses albaneses y musulmanes que la UE y la mejora de relaciones no será tan fácil, según los observadores, a pesar de las últimas frases favorables a Kostunica del presidente estadounidense, Bill Clinton.
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