"Arafat será el responsable de lo que suceda en Medio Oriente"

El encargado de negocios de la embajada de Israel en Chile, Amir Ofek, señaló a Emol.com que el líder palestino Yasser Arafat tiene gran parte de la responsabilidad en la actual que crisis que azota la zona del Medio Oriente, pues a su juicio, más que crear las condiciones que hagan volver a la calma, las autoridades hacen exactmente lo contrario.

13 de Octubre de 2000 | 19:15 | Mauricio Campusano, Emol.com
Israel no considera como excusa válida la visita de Sharon a la explanada de las mezquitas como motivo del inicio de la violenciaSANTIAGO.- El 28 de septiembre, día en que el líder derechista Ariel Sharon visitó el tercer lugar más sagrado del Islam -la Explanada de las Mezquitas-, probablemente se convertirá en una fecha difícil de olvidar en el Oriente Medio.

Ese fatídico día no sólo marcó el comienzo de una escalada de violencia no vista desde 1996 y que hasta el momento ha dejado más de 100 muertos, sino que también porque significa el estancamiento absoluto del proceso de paz iniciado en 1993 entre árabes e israelíes.

El encargado de negocios de la embajada israelí en Chile, Amir Ofek, quien además es el vocero oficial de la delegación hebrea, da su opinión acerca de los trágicos acontecimientos que están sacudiendo la tranquilidad de Israel y sus sectores colindantes.

¿Cómo interpreta el Gobierno del Premier Barak la visita que hiciera Ariel Sharon al Monte de las Mezquitas y que provocó el rebrote de la violencia en Medio Oriente?

Para nosotros la visita de Sharon no significa nada. Es sólo una excusa de los palestinos para justificar la violencia que se ha visto estos últimos días. Los hechos violentos comenzaron mucho antes del 28 de septiembre.

Inmediatamente después de la retirada de Sharon, los palestinos comenzaron a atacar con piedras y botellas, lo que significa que esos materiales ya existían de alguna parte, no salieron del cielo. No podemos aceptar que alguien invoque esa visita para desatar la violencia. No es la primera vez que los palestinos toman la decisión de iniciar la violencia. Siempre hay una excusa diferente. Creemos que alguien coordinó todo, porque hay que recordar que Sharon es el líder de un partido político muy importante en Israel y formó parte de los primeros acuerdos de paz que se firmaron en Oriente Medio con Egipto. Su visita fue un acto político y nada más.

¿El gobierno israelí cree que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) está detrás de este rebrote de violencia?

Me parece que eso es un poco más claro ahora. De acuerdo a nuestras fuentes de información, sabemos que la orden para desatar la violencia llegó de dos entidades violentistas de la OLP, que son el Al Fatah y un grupo de ex activistas de la Intifada. Ambas partes declararon que no hacen nada sin la autorización de Arafat.

¿Con qué objeto estaría la ANP respaldando la violencia, estando ambas en conversaciones para retomar el proceso de paz, detenido desde la Cumbre de Camp David?

Aparentemente, alguien pensó que todavía vale de algo la violencia. Y no es la primera vez. El hecho es que esto ya está asumido como un mecanismo. Cuando Arafat logra lo que quiere en las negociaciones, siempre escuchamos dos cosas: primero, pide la ayuda de la comunidad internacional y luego advierte que no será capaz de controlar a su gente en caso de producirse descontento y violencia. Siempre pasa lo mismo. Arafat cree que el punto doloroso para Israel es la sangre y la vida. Es por eso que cree que la violencia es una forma práctica de conseguir las cosas que desea.

¿Yasser Arafat dejó de ser un interlocutor válido para alcanzar la paz?

Me parece que tendremos que esperar hasta la próxima generación para lograr que los líderes tengan un cambio de actitud, como lo hicieron anteriormente Anwar Sadat en Egipto, Begin y Rabin por Israel y Hussein en Jordania. Tan sólo en Siria y en Palestina los líderes no entendieron que hay que parar con la violencia y lograr la paz. Arafat no va a poder hacer el cambio de una vida de violencia a una de paz. Lamentablemente, vamos a tener que esperar otra generación, pues los líderes del mañana entenderán un poco más lo que ya entendieron los líderes del pasado que lograron la paz con Israel.

¿Es posible que la próxima generación de líderes llegue a un acuerdo sobre el estatuto definitivo de Jersusalén o es un tema que definitivamente no se podrá resolver?

La nueva generación de líderes israelíes está en Ehud Barak y Benjamin Netanyahu, que por cierto no son de la misma generación que la de Arafat y de los otros. Barak ya inició un cambio al retirar las tropas israelíes de la frontera con el Líbano, tal como lo establecía la resolución 425 de las Naciones Unidas. El Primer Ministro tiene la misma postura que Sadat, Rabin, Hussein y los otros. Es posible que Arafat pueda entender las ganas que tiene Israel y su pueblo de lograr la paz.

Sin duda que para llegar a la paz hay que tocar los temas más difíciles. Arafat escuchó de Barak en Camp David cosas que jamás había escuchado ni de la derecha ni de la izquierda israelí. Y siempre dijo que no a todo. Israel está abierto para negociar. Tal como pasa en todo el mundo, hoy en día se podría llegar a un acuerdo marco, dejando fuera de éste algunos puntos más conflictivos que podrían resolverse en el futuro.

En caso de que la comunidad de países árabes ayude militarmente la causa palestina, ¿cuál va a ser la reacción del Gobierno y del Ejército israelí?

Nosotros sobrevivimos a cinco guerras hasta que Egipto entendió que no valía la pena usar la violencia. Todos los países árabes -salvo dos- entendieron que no se puede utilizar la violencia para lograr un acuerdo de paz. Si alguien decidiera utilizar sus armas contra nuestro país, cosa que no creo, Israel entonces devolverá con la misma fuerza esos ataques. Tenemos el mejor Ejército del Medio Oriente y, por lo tanto, tenemos el poder de defendernos.

Barak invitó al Likud a integrarse a la coalición de gobierno, ¿no cree que este hecho exasperará aun más los ánimos de los palestinos, teniendo en cuenta que la derecha israelí se ha mostrado renuente a negociar el estatuto final de Jerusalén con los palestinos?

Como Barak se dio cuenta que Israel no posee un socio para negociar la paz, tiene todo el derecho a llamar a cualquier otro partido para formar gobierno. No hay que olvidar una cosa: Sharon es presidente del partido que logró el primer acuerdo de paz con Egipto. Sharon y el Likud, por lo tanto, son un partido de centro derecha y no derecha extremista. La imagen que se tiene del partido hoy día no refleja en nada la realidad.

Pero sin duda el Likud pondrá sus condiciones para lograr un acuerdo de paz y esas condiciones pasan por no poner en la mesa de negociaciones el estatus de Jerusalén

El Likud no es un partido de oposición a la paz. En el lado palestino, el 40% es una oposición contra la paz. En Israel se podrá diferir en qué tipo de acuerdos puede ser mejor o no, pero todos tienen las mismas ganas de lograr la paz. Son los palestinos quienes no quieren llegar a ningún acuerdo. Ellos deben dar explicaciones, porque diez minutos después de la visita de Sharon a la explanada de las Mezquitas, los palestinos iniciaron una ola de violencia en la que destruyeron lugares sagrados para el judaísmo que habían estado ahí por cientos de años.

¿Qué gesto espera el gobierno israelí de parte de la Autoridad Nacional Palestina para reflotar el proceso de paz?

Creo que Arafat no ha mandado ningún mensaje claro para parar la violencia. Por el contrario, en este momento están en las calles los peores líderes terroristas musulmanes. Ciertamente ese no es un tipo de mensaje de paz de parte de Arafat. Si se produce un ataque extremista como los de antaño por parte de estos grupos musulmanes, parte de la responsabilidad la tendrá Yasser Arafat. Eso sería un mensaje claro de que Arafat no es un socio válido para lograr un acuerdo de paz.
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