Fuerzas Armadas colombianas en ardua ofensiva contra guerrilleros

El ejército colombiano movilizó este viernes a fuerzas especiales en el noroeste para detener a los guerrilleros izquierdistas de las FARC, mientras en el sur intenta poner fin a la guerra por el control de la coca que libran los rebeldes contra los paramilitares de derecha y que ha provocado un número indeterminado de bajas y el éxodo de miles de campesinos.

20 de Octubre de 2000 | 20:37 | AFP
BOGOTA.- El Ejército colombiano movilizó este viernes fuerzas especiales en el noroeste para detener a los guerrilleros izquierdistas de las FARC, mientras en el sur intenta poner fin a la guerra por el control de la coca que libran los rebeldes contra los paramilitares de derecha y que ha provocado un número indeterminado de bajas y el éxodo de miles de campesinos.
Ejército colombiano inicia ofensiva contra la guerrilla
En medio de advertencias de que la crisis puede escapársele de las manos, el Presidente colombiano Andrés Pastrana dijo este viernes que insistirá en la salida negociada para el conflicto con la guerrilla y descartó una "guerra total".

"Hemos vivido 40 años de violencia, pero no podemos ser tan inconscientes de no concederle a la paz la misma paciencia que le hemos otorgado a la violencia", dijo el Mandatario durante una conferencia en Bogotá.

No obstante, más de 1.600 soldados encabezados por el comandante del Ejército, general Jorge Mora, fueron enviados al noroeste del país, en donde en los últimos días murieron más de cien militares, policías e integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El comandante de la I División del Ejército, el general Gabriel Contreras, dijo que sus hombres retomaron el control de Dabeiba, localidad ubicada en la estratégica zona bananera de Urabá, cerca de la frontera con Panamá, donde también operan los paramilitares de extrema derecha, enemigos acérrimos de los rebeldes.

Contreras dijo que "también se han registrado bajas en las filas del enemigo", aunque no precisó cuántas. Radioemisoras privadas, basadas en otras fuentes militares y en testimonios de lugareños, afirmaron que unos 50 insurgentes de las FARC fueron abatidos por las tropas.

En el sur, cerca de la frontera con Ecuador, los rebeldes de las FARC y los paramilitares libran una guerra a muerte en el departamento de Putumayo en medio de testimonios de que la situación se halla virtualmente fuera del control del Estado.

"Acá hay una lucha fratricida por el control de la coca (la materia prima de la cocaína)", dijo el comandante militar de la zona del sur del país, general Mario Montoya.

Sus hombres lanzaron una ofensiva para desalojar a los guerrilleros y paramilitares de Putumayo, un departamento de unos 300.000 habitantes y que concentra el 50% -unas 50.000 hectáreas- de los cultivos de coca existentes en Colombia.

Esta zona ha sido escogida para iniciar la puesta en práctica del Plan Colombia para erradicar el narcotráfico, que es respaldado por Estados Unidos y repudiado por la guerrilla.

Las FARC decretaron hace un mes un "paro armado" en la región y desde entonces han bloqueado los caminos y efectuado intensos patrullajes en los pueblos cocaleros y petroleros, según las autoridades.

El grupo insurgente amenazó este viernes con extender el "paro armado" hasta febrero próximo, en represalia por la presencia en la zona de los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha).

Organizaciones sociales y políticos de Putumayo declararon que el gobierno de Pastrana "parece haber perdido el control de la situación".

"Esto se le está saliendo de las manos al Presidente", afirmó el dirigente comunitario Ernesto Gutiérrez a los periodistas.

Los choques entre las FARC y las AUC han provocado el éxodo de más de 4.000 campesinos e indígenas hacia el vecino Ecuador y diversas ciudades colombianas, como Bogotá, Cali y Pasto (suroeste), según fuentes humanitarias.

El gobierno dice haber enviado por avión más de 120 toneladas de alimentos a Puerto Asís y Mocoa, la capital provincial. Sin embargo hay denuncias de que escasean los víveres, medicamentos y el combustible.

"Esto es el infierno, queremos salir de aquí cuanto antes", dijo a la AFP Toribio Mejía, un cultivador de coca que intenta huir del fuego cruzado entre los guerrilleros y paramilitares.

El comandante general de las Fuerzas Armadas de Colombia, Fernando Tapias, dijo a la AFP en Manaos, Brasil, que la ofensiva de las FARC durará "dos o tres semanas".

"Las FARC están ahora en la contraofensiva, pero no tienen la capacidad para realizarlo por muy largo tiempo", aseguró Tapias en Manaos, donde participó en una conferencia hemisferica de defensa.
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