Buzos rusos empezaron a abrir el casco del submarino "Kursk"

Por el momento sólo se trata de cortar la capa exterior del casco de la nave, a la altura de la salida de socorro.

21 de Octubre de 2000 | 08:00 | EFE
MOSCU.- Buzos rusos y noruegos iniciaron hoy la apertura de "ventanas" en el casco del submarino nuclear "Kursk" para intentar el rescate de los cuerpos de sus tripulantes y averiguar las causas del naufragio el pasado 12 de agosto.

El capitán de navío Vladimir Navrotski, portavoz de la Flota Rusa del Norte a la que pertenecía el "Kursk", anunció que la primera "ventana" se abriría en el compartimento número 9, en la popa.

Previamente, dos equipos de tres buzos, dos rusos y un noruego, fijaron plantillas en los compartimentos 8 y 9 para proceder luego a perforar el casco con pistolas de agua a mil atmósferas de presión.

Fueron los primeros trabajos de una operación largamente esperada y sobre cuyo éxito han expresado dudas el Gobierno y las Fuerzas Armadas de Rusia, con escepticismo en la opinión pública sobre su auténtica finalidad.

A bordo de un batiscafo suspendido de la plataforma petrolífera noruega "Regalia" en aguas árticas del mar de Barents, los buzos descendieron a los 108 metros de profundidad donde reposa el "Kursk" con sus secretos.

Igor Digalo, portavoz de la Armada rusa, informó que los buzos comenzaron sus inmersiones de madrugada, sólo 15 horas después de la llegada al lugar del naufragio de la plataforma noruega "Regalia", contratada por Moscú para el intento de rescate.

Digalo advirtió que los trabajos preliminares para explorar el estado del submarino y calibrar las posibilidades de rescate durarán "varios días", aunque otras fuentes navales dijeron que la primera "ventana" podría abrirse "hoy mismo".

El adelanto de la operación de rescate, prevista para el martes próximo, se decidió aparentemente para aprovechar el buen tiempo relativo, con temperatura ambiente de cinco grados centígrados, de 4 a 6 grados la del agua y viento de 35 kilómetros por hora.

El servicio meteorológico informó que estas condiciones favorables para la operación se prolongarían probablemente todo el fin de semana, aunque para más tarde se avecinaba una tempestad.

Miembros del Gobierno y de las Fuerzas Armadas advirtieron en los últimos días que el rescate podría cancelarse si empeora el tiempo y la operación llega a suponer un riesgo para los buzos.

Altos mandos militares han declarado abiertamente su preferencia por otra operación prevista para sacar a flote el "Kursk" entero, plan que se acometerá el próximo año.

Toda la zona alrededor del lugar de la mayor tragedia en la historia de la Armada rusa quedó cerrada al tráfico desde hace varios días y acordonada por buques de guerra y otros auxiliares.

El "Kursk" se hundió por razones no aclaradas en el curso de unas maniobras navales, aunque la versión defendida con más ahínco por Moscú es la de una supuesta colisión con un submarino extranjero.

Otros datos científicos, entre ellos los registros sismológicos de observatorios noruegos, revelaron dos explosiones internas en el submarino, que ensayaba un nuevo torpedo de última generación capaz de alcanzar 360 kilómetros por hora.

El secretismo del Gobierno y la Armada desde el primer momento suscitó el escepticismo de la opinión pública sobre la operación de rescate, que muchos creen inspirada más por un deseo de recuperar materiales militares que los cadáveres de los tripulantes.

Junto al interés por proteger los torpedos y los códigos para las transmisiones de las Fuerzas Armadas, Moscú ha investigado a fondo durante dos meses la causa verdadera del naufragio.

Pero pese al rastro palmo a palmo de 4 kilómetros cuadrados en torno al submarino hundido, "por ahora no han aparecido restos" de otro submarino, según un informe oficial conocido la semana pasada.

Una filtración hoy mismo en el diario "Nezavísimaya Gazeta" abonó la tesis de que el fin de la operación de rescate es descubrir sobre todo qué ocurrió en el "Kursk" y por qué.

Según "expertos navales" citados por el periódico, en el cuaderno de Bitácora del "Kursk" podrían figurar "los partes de la primera explosión, así como las órdenes que dio el capitán".

"El papel y las anotaciones se conservan en el agua mejor que los cuerpos humanos", añadieron marinos que han participado en otras operaciones de salvamento en buques hundidos.

De acuerdo con los planes de la operación iniciada hoy, sólo los buzos rusos podrán trabajar en el casco y dentro de submarino, con el apoyo de los submarinistas noruegos.
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