Gore vuelve a sus raíces para esperar el resultado de las elecciones

Al Gore permanecerá hoy en su estado de origen, después de un maratón que lo llevó en el último día de la campaña electoral a cuatro estados del país y de inaugurar la jornada en Florida, junto a su esposa Tipper, con un mitin a medianoche.

07 de Noviembre de 2000 | 07:18 | EFE
NASHVILLE.- El demócrata Albert Gore pasa hoy la jornada electoral en el estado de Tennessee, donde inició su carrera política hace 24 años y donde espera poder celebrar esta noche su triunfo en los comicios presidenciales estadounidenses.

Todo está preparado y calculado en la capital de ese estado, Nashville, para acoger a Al Gore como el 43 presidente de Estados Unidos con una fiesta al aire libre a la que podrían asistir unas 7.000 personas.

Todo está previsto menos la victoria, que el demócrata tendrá que arañar al republicano George W. Bush en las elecciones que se celebran hoy, martes, en EE.UU., las más reñidas de las últimas cuatro décadas y en las que su oponente le lleva una ligera ventaja en las encuestas.

Gore permanecerá hoy en su estado de origen, después de un maratón que lo llevó en el último día de la campaña electoral a cuatro estados del país y de inaugurar la jornada en Florida, junto a su esposa Tipper, con un mitin a medianoche.

Tras llegar al aeropuerto de Nashville sobre las 7.35 hora local (13.35 GMT), el candidato se desplazará a Carthage, de donde es originario, para votar en el colegio de esta pequeña localidad al este de Nashville en la que pasó parte de su infancia y donde reside su madre.

Al Gore mantendrá un encuentro con niños de ese colegio y posteriormente se enclaustrará en el hotel Loew's de Nashville para seguir los resultados electorales por televisión junto a su familia y la del senador Joseph Lieberman, candidato a vicepresidente, dijeron a EFE fuentes de su campaña.

La campaña de Gore está ubicada desde hace ocho meses en Nashville, donde el candidato estudió Derecho, trabajó como periodista en el diario "The Tennessean" y comenzó su carrera política en 1976, al ser elegido miembro de la Cámara de Representantes.

Desde ese año, Gore ha seguido una carrera ascendente que lo llevó, en dos ocasiones, a renovar su escaño en la Cámara baja, ser designado senador en 1985 y lo situó en la vicepresidencia del país en 1992.

Ese impresionante historial tendría hoy un broche de oro con su elección como presidente de Estados Unidos, el puesto electivo más importante del país, pero para ello debe imponerse a Bush en unas elecciones muy disputadas.

"Dentro de cincuenta años se contarán historias acerca de estas elecciones, se lo contaréis a vuestros nietos", señaló el candidato demócrata en uno de sus últimos mítines, en Iowa, otro de los estados en disputa y que aporta siete electores.

Con las escasas diferencias entre los candidatos, esos siete votos pueden contar mucho e incluso decidir la elección.

Pero los 25 electores de Florida se han convertido en el plato más apetecido -"el lugar donde comienza el futuro", según el actual vicepresidente- y la campaña demócrata confía en poder apuntalar la elección de Al Gore con su victoria en ese estado.

Dag Vega, uno de los portavoces de la campaña de Gore, dijo a EFE que, de todas formas, será preciso todavía esperar a los resultados de Pensilvania (23 delegados) y Michigan (18), ya que los demócratas confían en mantener California (54, el estado que más electores aporta).

Los responsables de la campaña de Gore estiman que no se conocerá el resultado electoral hasta la medianoche, momento en que el candidato comparecerá ante los cerca de 7.000 asistentes a un acto en la plaza War Memorial de Nashville, entre ellos 1.500 periodistas.

La fiesta "de celebración", como la denomina la organización demócrata, comenzará a las 20.00 hora local (1.00 GMT del miércoles), momento en que empezarán a cerrar los colegios electorales.

Habrá música de grupos locales y también pantallas de televisión que permitirán al público corear los resultados electorales, y el candidato comparecerá gane o pierda, insisten los organizadores.

Además de una derrota de Gore, lo único que puede aguar la fiesta en esta ciudad, capital del country, es la lluvia, que en los últimos días ha caído de forma persistente sobre Tennessee.

"Pero va a salir el sol, ya verán", aseguró el portavoz de la campaña de Joseph Lieberman.
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