Gobierno argentino advierte que declarará "ilegal" al paro si hay desbordes

Las ramas disidentes de la central obrera Confederación General del Trabajo, encabezadas por el combativo camionero Hugo Moyano (línea dura) y por Víctor de Gennaro, de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), convocaron el paro con movilización, cortes de rutas, ollas populares y caceroleo (golpeteo de utensillos de cocina).

23 de Noviembre de 2000 | 11:33 | Reuters
BUENOS AIRES.- El gobierno argentino advirtió que si en la huelga de 36 horas que se inicia este jueves al mediodía se proucen hechos de violencia y supera "la medida de los razonable", podría "declarar la ilegalidad del paro e, incluso, la cancelación de alguna licencia gremial", dijo hoy el vocero presidencial.

"De darse las circunstancias de que pasen la medida de lo razonable, el Gobierno puede llegar a apelar a declarar la ilegalidad del paro e, incluso, a la cancelación de alguna licencia gremial si se comprobara la intervención directa de algunos de los sindicatos" en hechos de violencia, advirtió el portavoz presidencial Ricardo Ostuni.

Las ramas disidentes de la central obrera Confederación General del Trabajo (CGT, peronista, oposición), encabezadas por el combativo camionero Hugo Moyano (línea dura) y por Víctor de Gennaro, de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), convocaron el paro con movilización, cortes de rutas, ollas populares y caceroleo (golpeteo de utensillos de cocina).

La CGT oficialista, capitaneada por Rodolfo Daer, se sumará a la protesta desde la cero hora del viernes.

Antes del inicio de la huelga, omnibuses, coches con taxímetro, subterráneos y trenes funcionaban con normalidad en la capital argentina, mientras se comprobaba el regado de clavos en diversos puentes de acceso.

Asimismo, se advertía un número mayor de automóviles privados en el centro de la ciudad, en prevención de una eventual falta de transporte público en las primeras horas de la tarde.

Esta madrugada se denunció que en algunos puentes, como el Pueyrredón, que une a Avellaneda con la capital, hubo muchos automovilistas que tuvieron que detenerse a cambiar neumáticos dañados por los denominados clavos "miguelito".

Algunas empresas de ómnibus reportaron nuevos daños provocados por desconocidos a unidades que sufrieron rotura de vidrios. Las cámaras que agrupan a las empresas de transporte urbano en la capital y el conurbano denunciaron que en los últimos días fueron atacadas 250 unidades.

Además, las avenidas céntricas amanecieron cubiertas de panfletos de las dos organizaciones sindicales, convocando a adherir a la huelga.

Sin embargo, los accesos de ingreso a la Ciudad de Buenos Aires eran normales a media mañana con circulación fluída por los puentes que cruzan el Riachuelo, al igual que por la amplia avenida de circunvalación General Paz.

Algo más congestionado se mostraba el tránsito a la altura del Acceso Norte, donde confluyen la autopista Panamericana y la General Paz, producto del mayor número de automóviles particulares.

En las estaciones de trenes de Retiro, Constitución, Miserere y Federico Lacroze, los servicios funcionaban con normalidad, aunque voceros de las empresas ferroviarias destacaron que se apreciaba un descenso de pasajeros, en alrededor del 20%.

En estas terminales, como en la tradicional Plaza de Mayo y la Plaza de los Dos Congresos, se advertía un refuerzo de la presencia policial para prevenir eventuales incidentes.
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