Estados Unidos espera resolución de Corte Suprema de Justicia

Por segunda vez en más de 200 años los nueve supremos escucharon los argumentos favor y en contra del recuento de los sufragios en el controvertido estado de Florida, donde se disputan 25 decisivos votos electorales que garantizarán la Casa Blanca a Bush o Gore.

11 de Diciembre de 2000 | 16:22 | DPA
WASHINGTON.- La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos celebró este lunes una crucial e histórica audiencia de hora y media que puede decidir si el republicano George W. Bush o el demócrata Albert Gore será el próximo presidente de la nación.

Por segunda vez en más de 200 años los nueve supremos escucharon los argumentos favor y en contra del recuento de los sufragios en el controvertido estado de Florida, donde se disputan 25 decisivos votos electorales que garantizarán la Casa Blanca a Bush o Gore. El dictamen, que se espera para después de la audiencia de este lunes, pone en juego la credibilidad e independencia del máximo tribunal, opinan numerosos expertos constitucionalistas y legales.

La audiencia de hoy se celebró después de que cinco de los nueve jueces del Supremo apoyaron el sábado la suspensión del recuento de unos 40.000 votos en Florida, cuando minutos antes la Corte de Apelaciones de Atlanta (Georgia) había dispuesto que continuara, apoyando un dictamen del viernes de la Corte Suprema de Florida. La reunión se celebró 24 horas antes de que el estado de Florida debe elegir sus 25 representantes ante el Colegio Electoral para que esta instancia, el 18 de diciembre, nombre al 43 presidente de Estados Unidos.

Una eventual orden de recuento provocaría a su vez un conflicto de poderes, porque surgiría el interrogante de qué resultado es el válido, si el admitido ya en Florida o el nuevo como efecto del recuento. Estados Unidos, a 34 días de los comicios generales, está en la frontera de una crisis constitucional sin precedentes que podría acentuar la evidente división del pueblo sobre el resultado electoral y minar la legitimidad del próximo presidente, según los analistas.

La división en la opinión nacional se reflejó hoy en las encuestas de los medios de comunicación que muestran que el margen de los que están en contra del recuento de los votos en Florida es ligeramente superior a los que se pronuncian en favor de una revisión del sufragio. Varios centenares de militantes de ambos partidos se manifestaron en favor de su candidato ante el edificio de la Corte Suprema, contiguo al Congreso, desafiando las temperaturas gélidas.

Ted Olson, un prestigioso abogado de Washington, representó hoy a Bush en la audiencia y sus argumentos giraron alrededor de la "inconstitucionalidad" de la orden de la Corte de Florida de recontar los votos. Dijo que esa orden desconoce las leyes y los plazos legales para el conteo de los sufragios y aseguró que, pese a los recuentos, Bush mantuvo la victoria sobre Gore.

David Boies, un experimentado abogado que representa a Gore, declaró inmediatamente después de la audiencia que no se atrevía a hacer una predicción sobre el veredicto de los supremos, a los que atribuyó el mérito de estar muy bien informados sobre el proceso. Boies reiteró el argumento de Gore de que la Constitución consagra el derecho de los electores a que sus votos sean contados.

Bush siguió en Austin, Texas, el desarrollo de la sesión de la Corte, mientras que Gore lo hizo desde Washington, según sus portavoces. Los analistas señalaron hoy en los diarios que cualquiera que sea el dictamen de los supremos en Washington, la decisión podría crear una crisis constitucional, porque la orden iría en contra de la Corte de Florida y del Tribunal de Apelaciones de Atlanta (Georgia) que entre el viernes y el sábado apoyaron el recuento.

Boies, antes de la audiencia, admitió que un resultado adverso para los demócratas supondría el final del camino para Gore. Los republicanos confían en el dictamen de los supremos, siete de los cuales fueron nombrados durante los gobiernos de Ronald Reagan y George Bush (padre).

El presidente del Supremo, William H. Rehnquist, respaldado por cuatro jueces de conocida inclinación conservadora -Sandra Day O'Connor, Antonin Scalia, Anthony M. Kennedy y el afroamericano Clarence Thomas- votaron el sábado en favor de la suspensión del recuento de los votos en Florida. Por su parte, los jueces de tendencia liberal John Paul Stevens, David H. Souter, Ruth Bader Ginsburg y Stephen G. Breyer estuvieron en contra de esa decisión.

El viernes el Partido Republicano pidió a los supremos la suspensión del recuento de unos 40.000 críticos votos en Florida que podrían hacer cambiar el resultado que favorece a George W. Bush. Dos sondeos de opinión pública de este fin de semana mostraron una estrecha diferencia entre los que apoyan el recuento de los votos en Florida y los que se oponen.

A 34 días de las elecciones generales el resultado del sufragio nacional continúa en el limbo debido a la indefinición en Florida, un estado donde inesperadamente se centró la atención postelectoral. Es la segunda vez que los supremos en Washington aceptan un pedido republicano: el 4 de diciembre pasado la Corte Suprema decidió que no había suficiente argumentación legal para justificar la orden de la Corte Suprema de Florida que había apoyado el recuento de los sufragios.
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