Colombia: se esperan mayores problemas en la guerra antidrogas

La apuesta de Washington es que se puede ganar la guerra antidrogas con poderío militar, sin embargo el actual ritmo es virtualmente imposible de mantener por el esperado "fuego hostil" y el difícil despliegue logístico en la remota región amazónica.

06 de Febrero de 2001 | 11:00 | AP
BOGOTA.- Los batallones antinarcóticos entrenados por instructores estadounidenses ya recorren, sin aparente resistencia, la mayor zona productora de cocaína en el mundo para proteger del "fuego enemigo" a las misiones que fumigan los cultivos de coca en el sur de Colombia.

Pero el éxito inicial de la ofensiva antidrogas, que apoya Estados Unidos y critica Europa, no puede ser mantenido indefinidamente, de acuerdo con un alto militar estadounidense en Colombia, que habla bajo condición de mantener el anonimato.

La apuesta de Washington es que se puede ganar la guerra antidrogas con poderío militar, lo que incluye el despliegue de instructores de las fuerzas especiales estadounidenses en los campos de entrenamiento y el envío de helicópteros de combate.

Las operaciones antinarcóticos en el departamento del Putumayo, en el sur del país, donde hay 56.800 hectáreas de hoja de coca (casi la mitad del total de cultivos del país), han progresado más allá de las expectativas que se tenían. A pesar de que los detractores sostienen que han sido destruidos cultivos lícitos.

En enero, 24.000 hectáreas de coca fueron fumigadas en el Putumayo, dice el oficial estadounidense. La superficie es más de la mitad de la que fue bañada con herbicida en todo el país en 1999.

Pero ese ritmo es virtualmente imposible de mantener por el esperado "fuego hostil" y el difícil despliegue logístico en la remota región amazónica.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el principal grupo rebelde del país, obtiene pingües beneficios por proteger los cultivos de coca y cobrar "impuestos" a los granjeros que la cosechan. Las amenazas de resistencia armada de los rebeldes aún no se han materializado.

Sin embargo, el 70% de la coca fumigada en el Putumayo no está bajo control de las FARC sino de los militares, explica el militar estadounidense.

Los grupos paramilitares que también "gravan" la industria de la coca son reacios a luchar contra el Ejército porque tendría alianzas encubiertas con los oficiales colombianos, según consignó un reciente informe de derechos humanos de la Casa Blanca.

Gonzalo de Francisco, el hombre designado por el presidente Andrés Pastrana para manejar el tema del Putumayo, concuerda que habrá una intensificación de los combates cuando los batallones antinarcóticos se internen en bastiones rebeldes.

"Las FARC han estado allí por cinco años", dice el militar estadounidense. "Van a resistir".

Es la meta de Estados Unidos y Colombia que el aumento de las misiones de fumigación reduzca la capacidad de los cultivadores de coca para moverse en nuevas áreas.

Dentro del paquete de ayuda estadounidense, 10 nuevos aviones fumigadores se agregaran a los 10 que ya están en uso. Actualmente, las fuerzas especiales de Estados Unidos ya están entrenando al tercer batallón antinarcóticos con los que se llegará a 3.000 soldados preparados para este tipo de misiones.

Estados Unidos también enviará docenas de helicópteros Black Hawks a fin de este año y los "Super Hueys" para marzo del 2002.

Los detractores aseguran que con el envío de ayuda estadounidense a Colombia puede pasar lo mismo de Vietnam, donde se empezó con el despliegue de unos asesores militares y se terminó en una guerra abierta.
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